(30.01.2018) De acuerdo con cifras de la Subsecretaría de Control Comercial Agropecuario (Succa), del Ministerio de Agroindustria de la Nación, en 2017 la faena de animales vacunos en los 25 frigoríficos habilitados de la provincia alcanzó a 1.057.568 cabezas. Representó un aumento de 55.887 animales respecto a los 12 meses del período anterior. En 2016, la producción en las 26 plantas cordobesas (el establecimiento Bassano en Berrotarán registró faena hasta mayo) alcanzó a 1.001.681 animales.

Si se tiene en cuenta que el peso promedio de la res fue de 226 kilos, la producción de carne alcanzó a 12.630 toneladas, suficiente para alimentar a 217 mil cordobeses, con un nivel de consumo per capita anual de 58 kilos. En total, las plantas cordobesas produjeron carne para abastecer a 4,12 millones de personas, superior a la población de la provincia.

“La mayor actividad obedece al incremento en la exportación y en el mercado interno. En el consumo interno arrancamos 2017 en 56 kilos por habitante y lo terminamos casi en 58 kilos”, explicó Daniel Urcia, director ejecutivo de Afic y titular de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales (Fifra), entidad que reúne a la industria de Córdoba y Santa Fe.

A nivel nacional

El desempeño de los frigoríficos provinciales se inscribe dentro de un contexto nacional de mejora para la actividad. En 2017, la faena bovina a nivel país alcanzó a 12.553.068 cabezas, el segundo mayor nivel de los últimos ocho años. La recuperación de un 30 por ciento en el nivel de las exportaciones nacionales y el aumento en el consumo doméstico contribuyeron a este desempeño.

A lo largo de 2017, la producción nacional de más de 2,82 millones de toneladas de carne se repartió en un 10,8 por ciento para los mercados de exportación (305 mil toneladas) y el resto para abastecer la demanda interna, que mostró una recuperación de alrededor de 1,4 kilos por persona en el año.

Márgenes económicos

En Córdoba, el ranking de actividad lo lideró el frigorífico Logros, ubicado en Río Segundo. La única planta habilitada para exportar carne a la Unión Europea y a China alcanzó el año pasado una faena de 152.201 cabezas.

El segundo lugar lo ocupó Frigorífico Coronel Moldes, ubicado en la localidad homónima del departamento Río Cuarto, con 127.484 cabezas. El último lugar del podio fue para el frigorífico Bustos y Beltrán (Juárez Celman) con 113.277 animales.

Más allá del repunte en la actividad, los márgenes económicos del sector son acotados. Debido al aumento en los costos y a la disminución del ingreso del recupero de los subproductos de la faena, en especial por la caída en el precio del cuero. “Los números son equilibrados”, graficó Urcia.

Con la perspectiva de seguir creciendo durante este año, la actividad frigorífica en Córdoba aún tiene capacidad instalada para hacer frente a una mayor demanda.

“Tenemos un 30 por ciento de ociosidad”, admitió el dirigente industrial. Si se suma la infraestructura que hoy está inactiva en la provincia, como son los establecimientos Col-Car (Colonia Caroya), Estancias del Sur (Unquillo) y Tinnacher (Mi Granja), la capacidad de faena rondaría los dos millones de cabezas por año.