Con el objeto de completar la obra de ingeniería hídrica de protección de la costa de Santo Tomé, que se diseñó y se encuentra en ejecución, se propusieron trabajos para embellecer su traza. Se trata de un paseo costero que se extiende a lo largo de 550 metros. El mismo se inició en el extremo norte, con la construcción de dos canales de circulación (veredas), uno en cota 12,30 y otro a 17,00 metros. Se construyeron en todo su recorrido con un solado de bloques de hormigón intertrabado, y se colocaron bancos de hormigón armado.

En el paseo de cota 17,00 metros se instaló una red de iluminación a través de farolas con dos reflectores cada una, de 150 w y 400 w, que proyectan su haz de luz sobre la vereda superior y sobre la inferior iluminando también todo el talud de conformación de la obra de protección. Se completó el sistema de iluminación con la colocación de ocho columnas altas de cuatro reflectores cada una, de 400 watts.

La vereda superior se inicia en el principal hito de la obra de infraestructura y arquitectura urbana, que es el anfiteatro, que se compone con seis hileras de gradas y tiene una capacidad para 7.000 personas, con cuatros rampas de ingreso y escenario.

La comunicación entre los dos paseos se realizó construyendo tres escaleras y una rampa, que se ubicaron en los lugares próximos a los ingresos principales y secundarios desde las circulaciones vehiculares más cercanas y de las plazoletas.

En su recorrido hay dos grandes balcones terrazas, que complementan la visual hacia el río Salado. Uno se encuentra en el ingreso principal del paseo, que se ubica en la intersección de las calles Macías y San Martín, que tienen como accesos una rampa y una escalera, las dos de hormigón armado.

El otro balcón terraza prolonga el espacio urbano generado por la plazoleta Armada Argentina, ubicada en calle Falucho, como tercer ingreso al paseo ribereño.

Y continuando con el recorrido en el nivel superior cota 17,00 metros, hay una tercera escalera como finalización del paseo que termina en la plazoleta Viales, con ingreso desde avenida 7 de Marzo y desde el Puente Carretero también.

El mobiliario urbano de esta obra se completa con la colocación de cestos metálicos para residuos y con bicicleteros de metal y hormigón armado.

La obra de protección de la margen derecha del río Salado, en la ciudad de Santo Tomé, protegerá el lecho, margen, pilas principales y secundarias de ambas márgenes del Puente Carretero, con un terraplén de defensa y protección.