"No voy a instalar una respuesta, no he venido para eso a Rosario. Pobre y flaco favor le haría a la sociedad, instalar debates que son para otros ámbitos y que seguramente la ciudadanía evalúa, como hace siempre, a través de la forma más cristalina que es a través de los votos", sentenció la mandataria.

El cruce verbal entre la jefa de Estado y el gobernador santafesino y candidato presidencial del Frente Amplio Progresista se produjo este mediodía, durante el acto de inauguración de un Instituto en Rosario.

Binner, primeramente, expresó que "recibimos a la Presidenta en la provincia de Santa Fe en la especial circunstancia de que estamos a pocos días de las elecciones presidenciales, en las que ambos somos candidatos" y advirtió: "La recibimos como presidenta de todos los argentinos y no como la jefa de un partido o de una facción política, o como la representante del 50 por ciento del país".

El mandatario, quien antes de este encuentro había acusado al gobierno nacional de desarrollar una política clientelística, le solicitó "en forma pública un diálogo abierto, constructivo, serio, sobre los principales problemas del país" y afirmó que "estamos dispuestos a discutir en la forma más abierta posible".

Binner planteó "una respuesta conjunta a la crisis que nos acecha sin exclusiones" para "brindar una señal de que queremos avanzar en la dirección de un país de adversarios respetuosos y no de enemigos irreconciliables", además de plantear que Santa Fe "es la provincia que más creció" y que "nuestro federalismo es integrador" en una supuesta diferenciación con la política nacional.

El gobernador insistió en que el gobierno nacional debe "convocar a todos no para diálogos bilaterales, sino nacionales, en el que estemos representados el 100 por ciento de los argentinos" y concluyó: "Nadie es la patria, la patria somos todos".

A su turno, Cristina Fernández replicó: "En primer término, una aclaración: esta presidenta no va a instalar respuestas, porque creo que no he venido para eso a Rosario".

"Pobre y flaco favor le haría a la sociedad y a las instituciones de venir a instalar en lugares inapropiados debates que son para otros ámbitos y que seguramente la ciudadanía evalúa como lo hace siempre a través de la forma más cristalina y más clara, que es el voto en las elecciones; el resto debemos ocuparnos de gobernar", replicó la mandataria.

Posteriormnte, la Presidente arremetió nuevamente contra Binner, al hablar del reparto de fondos destinados a parques industriales, del cual el 40 por ciento le correspondería a Santa Fe: "No se preocupe gobernador Binner que cuando tomamos decisiones no nos fijamos en el color político", le expresó, ante el aplauso generalizado.

Luego del discurso, la jefa de Estado regresó al escenario en donde se encontraban, además de Binner, el intendente socialista de Rosario Miguel Lifschitz, y la ministra de Industria, Débora Giorgi, y de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, además de otros funcionarios, pero rápidamente bajó adonde se encontraba el público, para saludarse, por lo que evitó cruzarse con el gobernador.

El pasado 20 de junio, en el acto del Día de la Bandera, Binner difundió su malestar vía Twitter, por entender que la Presidenta, con quien compartió escenario, le dio un uso "partidario" a la recordación patria, y debió suspender el discurso que tenía previsto, ante la presencia de numerosos militantes K.

Ayer, el gobernador volvió a cargar contra la administración K por la llegada de decenas de camiones a Gendarmería con mercadería para repartir en barrios carenciados, precisamente antes de la visita presidencial.