El aumento en el precio del asfalto generó una complicación extra en los planes de obras públicas en las provincias, y desde Santa Fe el administrador de Vialidad provincial, Pablo Seghezzo, se quejó por el “muy excesivo” incremento que aplicó la petrolera estatal YPF, principal proveedora del insumo.

La suba fue del 50% en 90 días -el último de 17% hace una semana-, cuestionó el funcionario de la provincia gobernada por el socialista Miguel Lifschitz.

“Uno entiende que Shell se maneje con la ley de la oferta y la demanda, pero YPF no. Lo que creemos es que una empresa pública, como YPF, debería ser la reguladora del mercado y no subirse a la ley de la oferta y la demanda”, declaró Seghezzo.

Los aumentos se dan en un momento donde tras el acuerdo con el FMI, la Casa Rosada está aplicando un recorte a los planes de infraestructura en las provincias que podría ascender a $30.000 millones. Con lo cual, con esta suba los gobernadores suman otra dificultad para las obras consignadas en sus propios presupuestos.

En este sentido, el funcionario de Vialidad en Santa Fe señaló que la suba de YPF “excede a toda lógica”, y añadió que con respecto el asfalto modificado, que se utiliza para algunas obras porque es más resistente, “el último índice de aumento que se tuvo es de un 79% interanual”.

No obstante, tanto Lifschitz como Seghezzo afirmaron que el plan de obras provinciales se mantiene sin variaciones pese al incremento en los precios.

“No va a haber recortes en ninguna de las obras que están en marcha”, había dicho Lifschitz, quien además negocia una partida con la Casa Rosada de $54.000 millones para obras nacionales en la provincia como parte del acuerdo para saldar la deuda por retracción de fondos coparticipables, que tiene fallo favorable de la Corte Suprema.