"Es una forma más de intentar unir una realidad como la nuestra con la de la Capital Federal", interpretó Ciancio, quien advirtió que durante años los usuarios de esa ciudad gozaron de un subsidio que no existió para el interior del país.

"Hubo un tratamiento diferencial, con subsidios enormes: no es el mismo que se hizo con las empresas del interior", dijo.

El funcionario agregó que "es el gobierno provincial el que subsidia a la EPE porque parte de las grandes obras que está haciendo la empresa son con sus fondos, algo que no ocurre en Buenos Aires".

"Miremos a AySA (la empresa de aguas porteña), que recauda 700 millones de pesos pero gasta 2.700: la Nación le aporta 2 mil millones para que siga funcionando", alertó.

La provincia, que anunció una suba del 13,4 por ciento a partir de diciembre y del 9,8 por ciento desde marzo, consideró "injustificada" la advertencia de la Nación, que de cumplirse podría perjudicar el plan de inversión 2012 en unos 370 millones de pesos.

La compra de energía a Cammesa representa el 25 por ciento del costo de la EPE y la Nación, accionista minorista, le subsidia el 80 por ciento de ese gasto (valor del kilovatio a nivel mayorista).

"Es evidente que el recorte de subsidios generará una retracción, posiblemente en materia de obras", dijo Ciancio al referirse al ajuste.

También señaló que su cartera está en conversaciones con Córdoba para iniciar acciones conjuntas.