La elección del ex intendentes de Santa Fe fue posible por un acuerdo entre los distintos sectores de poder, y fue apoyado tanto por su antecesor Ernesto Sanz como por el alfonsinismo, que en la previa contaba con la mayoría de los delegados. Pero no todos adhirieron a este acuerdo. Jorge Henn fue uno de los que objetaron la decisión.

“Soy delegado por Santa Fe, pero llamativamente no pude votar. Acreditaron al delegado suplente en mi lugar, porque llegué unos minutos tarde. Y cuando pedí la palabra, no me la dieron. La UCR debe definir un perfil ideológico con contenido político, y dejar de ser una asociación de jugadores de ajedrez. No es un problema puntual con Mario Barletta. Sucede que es imposible que él exprese un perfil renovador y objete el estado actual del partido si realizó un acuerdo con Morales, Sanz y Rozas. Los autores intelectuales de la alianza entre Ricardo Alfonsín y Francisco De Narváez parecen no haber tomado nota de lo que pasó en octubre, no haber asumido la derrota electoral”, aseguró.

Henn señaló que desde la salida de Raúl Alfonsín del gobierno “el partido ha estado pendulando ideológicamente. Y ahora parece que nada pasó. Si me tocara ocupar el liderazgo de la UCR, lo primero que haría sería convocar a intelectuales y militantes con una enorme formación política, en lugar de volver a reunirnos con López Murphy. Eso no quiere decir que no le tenga respeto a algunos dirigentes. Pero el partido necesita construir una coherencia.

El vicegobernador desechó enfáticamente la existencia de problemas en la alianza del socialismo y el radicalismo: “El Frente Progresista Cívico y Social en Santa Fe está muy solido, y comienza a caminar hacia mayores grados de institucionalizción, con agendas y gabinetes integrados. Mi responsabilidad como vicegobernador es darle mayor sustentabilidad política. Por supuesto, siempre las decisiones las toma el gobernador. Pero la demostración del avance en esta integración son los tres ministros radicales en el gabinete. No hay ningún peligro de que esto nos afecte. Lo que deben entender algunos jugadores de ajedrez es que lo que genera pertenencia partidaria son los valores, las ideas, las miradas políticas. Por eso Raul Alfonsin marcó una pertenencia en su momento. A partir de los ’90, con el vaciamiento de la discusión política, todos se convirtieron en punteros territoriales y se instalaron los acuerdos de repartos”, finalizó.