Anoche, hasta tarde, hubo ensayos generales de cada una de las comparsas y por ende se vivió un clima especial en las 10 cuadras alrededor del Corsódromo, ya que se cruzaban los sonidos de cada una de las bandas musicales y sus batucadas. El inicio de esta noche será a las 22.30 y se estima que se extenderá hasta altas horas de la madrugada.

Un clima de fiesta se vivía anoche en los alrededores del Corsódromo. Marí Marí, la comparsa del Club Central Entrerriano, que llega a esta edición con el objetivo de revalidar su título del año pasado, hizo ensayo general en las instalaciones del club.

Algo parecido sucedió con O’ Bahía, representante del Club de Pescadores, como así también con Papelitos, cuyos integrantes estuvieron hasta casi la medianoche ensayando cada ritmo. Obviamente, en los talleres donde se confeccionan trajes, atuendos y carrozas, se seguirá hasta minutos antes de la largada. Por más que lo intenten, muy pocas comparsas podrán llegar con la totalidad de sus trajes y carrozas.

Sucede que la competencia será nuevamente dura entre la última campeona y Papelitos, tal como sucediera hace dos años, en que venciera la comparsa de Juventud Unida, de la mano del siempre creativo Joaquín Arias, quien en esta edición mostrará nuevamente un perfil crítico en su puesta en escena, en lo que será lo más parecido a una especie de autocrítica del carnaval, buscando revalidar la función social del arte y del concepto carnestolendo. Arias, con pasado en Marí Marí, sorprende en cada edición y se espera que el desarrollo de la comparsa vuelva a demostrar ese perfil crítico y social que ha venido instalando en las últimas presentaciones.

Marí Marí mostró anoche una particular unidad y algarabía en el ensayo, después de ese mal trago provocado por los problemas económicos por los que tuvo que atravesar en los últimos meses -que, de alguna manera, demoraron los tiempos de armado de la comparsa-, pero que, como toda campeona y con años de títulos, esos percances quedaron superados.

La comparsa de Central Entrerriano vuelve al Corsódromo, de la mano de Adrián Butteri, con una temática sobre el agua, en una ciudad, vaya paradoja, atravesada por los problemas que golpean sus ríos -en especial por la contaminación de empresas pasteras, pero también de quienes hacen un uso abusivo de los agroquímicos, afectando el caudal del Uruguay-, pero también del uso de ese líquido elemento. Obviamente, la temática va más allá, pero todo tiene que ver con todo: si no cuidamos el agua, el daño será irreparable para todos y no para unos pocos.

La incógnita es nuevamente O’ Bahía, la comparsa del Club de Pescadores, que nuevamente vuelve a escena después de un 2010 que no mostró la contundencia de otras épocas. Hay quienes la plantean como una posible sorpresa de esta edición, con algunas figuras de importancia en su estructura y más afianzados en lo musical y en lo coreográfico.

Llegó la fiesta y hay que vivirla como se merece. El Carnaval del País vuelve a ser el encuentro más convocante de Entre Ríos y de buena parte de la Argentina, con su Corsódromo para 32 mil personas. Esta vez se arranca con un alto porcentaje de entradas anticipadas vendidas y eso es un buen comienzo.

Fuente: Análisis Digital