Momentáneamente, Friar paralizó las obras de inversión que se estaban ejecutando en Reconquista, 40 trabajadores que dependen de diferentes contratistas están suspendidos, porque según sus análisis “la situación es muy complicada”.

Desde el sector obrero ya comenzaron los cuestionamientos a la medida adoptada. “Tenemos conocimiento de que dejarían de funcionar los frigoríficos de Nelson y El Toba (donde trabajan 400 personas), y que la actividad se concentrará en Reconquista”, sostuvo Leonardo Escobar, secretario general del Sindicato de la Carne de Reconquista, quien no dudó en sostener que “no es noticia que la industria de la carne venga desde hace un largo tiempo atravesando situaciones difíciles, más allá de que se sigue produciendo.

La restricción de las exportaciones hizo que los exportadores intenten vender la carne en el mercado interno pero eso es muy difícil”, aseguró.

El sector gremial entiende que lo que sucede “es el indicio de la crisis que atraviesa el sector cárnico. Por ahora la faena se mantiene normal en Reconquista, con 700 trabajadores que faenan unas 850 cabezas diarias, es decir, por ahora no afectó a ningún trabajador de Friar ni de Vicentín. Pero la situación es muy complicada. Prácticamente un 40 por ciento de la industria frigorífica exportadora está con garantía horaria o cerrada.

Pero ante esta situación, representantes de la firma Vicentín pidieron al personal ‘un acto de consideración de los trabajadores” para que éstos “donen” horas de trabajo a la empresa. “Los obreros no aceptaron la propuesta (faenan y procesan más de 800 cabezas diarias)”, añadió Escobar.

“La actual crisis no nos afecta pero si la situación sigue profundizándose, no sé qué puede suceder más adelante. Hoy por hoy trabajan cerca de 700 trabajadores, con una faena diaria de 850 cabezas. Eso no significa que el negocio sea rentable. Todos los días se está cerrando un frigorífico. Los empresarios de Brasil que tenían muchas expectativas se están yendo del país. Las pérdidas se van profundizando junto a la situación. Nadie trabaja para perder, pero cuando se complica todo y cuando se arriesgan otras empresas empiezan los problemas”, explicó el dirigente sindical.

Desde el propio Sindicato de la Carne se aclaró que la firma Vicentín le pidió a los trabajadores que “donen algunas horas de trabajo”, a los efectos de contribuir a superar la situación económica de la firma.

Una asamblea de trabajadores rechazó la petición.