“En la misma línea, reafirmaremos ante el gobierno nacional el reclamo de políticas públicas diferenciadas, entre ellas la segmentación de las retenciones. No deben cobrarse los mismos derechos de exportación a los chacareros que a los pooles de siembra”, manifestaron los directores nacionales de FAA.
A su vez, los dirigentes de FAA manifestaron, tal cual lo habían hecho en una carta enviada el día 03 del corriente, al ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, que “en el último año y solo en concepto de retenciones -las cuales se aplican sin distinción de tamaño ni capacidad productiva- el Estado nacional recaudó aproximadamente 180 mil pesos por cada cien hectáreas de soja. Hoy, habiendo zonas  gravemente afectadas por la falta de precipitaciones, el Poder Ejecutivo Nacional debe conformar un plan de asistencia destinado a los productores agropecuarios”.
En las reuniones de productores que hubo esta semana en Junín, Casilda, Villaguay, General Pico, Villa María y Río Cuarto, se coincidió en la necesidad de endurecer los reclamos gremiales en el caso de no recibir respuestas concretas por parte del gobierno nacional en el corto plazo.
“Tanto los pequeños productores agrícolas de la zona núcleo, como los pequeños tamberos de cada una de las cuencas lecheras del país, así como los ganaderos o los productores de las economías regionales, estamos atravesando una situación muy difícil debido a la falta de rentabilidad. Si a eso le sumamos esta extrema situación de sequía, el panorama resulta muy complicado. Por esto mismo, exigimos a las autoridades nacionales que asuman el compromiso que les corresponde y resuelvan urgentemente nuestros problemas”, se agregó desde FAA.
Tras relevar con informes de cada uno de sus directores nacionales la alarmante situación padecida en la mayoría de las regiones productivas, el CDC de la Federación Agraria señaló: “La sequía no hizo más que agravar una situación que para nuestra gente ya era mala. En nuestros pueblos, uno de cada tres productores estaba endeudado antes de iniciar la campaña, porque no había podido vender el trigo y por la fenomenal suba de costos que venimos teniendo. En este marco, la falta de lluvias no afecta a todos por igual: los más grandes tienen espalda para hacer frente a una baja de rindes, pero los pequeños y medianos productores nos estamos debatiendo cómo llegar a la próxima campaña”.
Por último, los integrantes del Consejo Directivo Central de la Federación Agraria indicaron: “El fondo extraordinario no aporta soluciones definitivas, sino que es solamente un paliativo. Reiteramos desde FAA, que a mediano plazo, lo que necesitamos los chacareros son políticas estructurales que avancen en una verdadera democratización en el uso y tenencia de la tierra. En cuanto a la coyuntura, vale la pena recordar que en la Ley de Emergencia, sancionada en 2008, se estableció que el fondo anual para estos casos de 500 millones de pesos debería ser actualizado. Casi cuatro años después, esa cifra debería rondar los 2 mil millones de pesos, si es que existe voluntad política”.