De esta forma, el gobernador va concretando un paquete de medidas que buscan reforzar la estructura de financiamiento del Estado provincial. “Todas las actividades crecieron fuertemente estos ocho años y los ingresos provinciales no tuvieron un desarrollo acompasado, por lo que hay que comenzar a corregir ese desfase. Tuvimos como una especie de impuestos subsidiados. Ahora que la capacidad contributiva en general mejoró, hay que comenzar a retirar esos subsidios de manera muy adecuada para no afectar a la gente de menores ingresos y al mismo tiempo no afectar la inversión productiva y la creación de trabajo”, dijo Urribarri para fundamentar las ideas que tendrán que defender los legisladores del oficialismo en un encuentro realizado este martes en Paraná.

Incrementos en alícuotas

El mandatario también comunicó incrementos en las alícuotas que abonarán los servicios financieros bancarios y no bancarios, que ahora tributarán un 5 y un 6 por ciento en el impuesto sobre los Ingresos Brutos. “Estamos tratando de asimilarnos a lo que es el entorno impositivo de las provincias con las que pretendemos compararnos, es decir, no perder competitividad pero tampoco perder recursos que después resultan en un dolor de cabeza cuando uno planea la financiación de los servicios esenciales del Estado”, sostuvo ante los legisladores en el encuentro realizado en un hotel del Parque Urquiza.

Respecto al incremento planteado al juego, a través de máquinas tragamonedas y dispositivos electrónicos, y las actividades nocturnas, se lleva la alícuota del 3,5 por ciento al 8 por ciento, es decir un incremento del 157 por ciento.

Argumentos

El gobernador justificó los atrasos impositivos en la situación política generada en su primer mandato. “Tuve cuatro años de palos en la rueda. Cualquier amago de proyecto de corrección impositiva era tomado como argumento para una batalla y un escándalo político de quienes querían llevar agua para su molino sin importarle el financiamiento del Estado. Ahora tenemos que ser muy responsable, en dotar al Estado de los recursos que le corresponden por derecho para cumplir eficazmente con sus tareas centrales”, explicó.

Señaló en este sentido que los impuestos “no tienen ideología, porque las ideologías se terminan cuando el Estado no puede hacer frente a sus obligaciones, cualquiera sean las ideas que se profesen. Y para el ciudadano tampoco, porque su obligación es ayudar a mantener el Estado que da educación, salud y seguridad y no a los gobiernos. Entonces, salvo ciertas excepciones justificadas en la promoción de una actividad, la existencia de una capacidad contributiva, la generalidad, la progresividad y la obligatoriedad son las premisas de los impuestos. Creo que las ideas distintivas de los gobiernos se ven en cómo se aplican los recursos. Por eso la gente vota cada cuatro años, para aprobarlos o no”.

Tasa cero para la industria

“Las cosas que hace el Estado y los servicios que brinda hay que pagarlos tratando de mantener la idea de la justicia y tratando de afectar lo menos posible la inversión y la creación de trabajo”, dijo el mandatario.

En tal sentido, Urribarri ratificó su decisión política de mantener la tasa cero para la industria radicada en Entre Ríos y gravar las ventas locales de industrias radicadas fuera de la provincia. “Hacemos esto porque a Entre Ríos le falta más y más industria, porque alentamos la agregación de valor y la creación de trabajo industrial, porque queremos que más entrerrianos industrialicen materia prima en sus pueblos y buscamos que más empresarios de otros lugares vengan a radicarse aquí. Cero impuestos provinciales a la industria local ya es una marca de Entre Ríos a nivel del país, que todos los días vemos como rinde frutos en materia de nuevas radicaciones”, sostuvo.

Profesiones liberales

El proyecto descrito por el gobernador y sus funcionarios, prevé también un incremento en los mínimos para el impuesto sobre Profesiones Liberales que saltaría de 25 a 80 pesos. “La tasa es un 2 por ciento sobre honorarios y no se toca, pero al ver que muchos pagan reiteradamente el mínimo, nos vemos obligados a subirlo más allá de que el valor final termina siendo más que razonable”, se explicó.

El gobernador también hizo hincapié en la necesidad del acompañamiento de los intendentes y líderes territoriales para compartir el esfuerzo fiscalizador. “Un Estado inteligente debe compartir información y estar dispuesto a aplicar la Ley para hacerse de los fondos que le corresponden. Hay que convencerse, la gente no quiere pagar menos, sino tener buenos gobiernos que valgan la pena su sacrificio por los servicios del presente y por la construcción de un futuro”, indicó.