El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, reclamó esta mañana "una actitud de grandeza" al gobierno de Cristina Kirchner para reabrir el diálogo con la Ciudad, al sostener que en los últimos cuatro años se perdió "energía inútilmente".

Macri, que confesó en los últimos tiempos haber estudiado la filosofía budista, dijo que esperaba "otro tipo de relación y propuesta" con la Casa Rosada y remarcó que la comunicación telefónica que mantuvo con la Presidente es "un punto de partida".

En declaraciones radiales, el jefe de gobierno porteño volvió a referirse brevemente a su ex socio político Felipe Solá, que afirmó ya no sentirse parte de la "oposición dura" al kirchnerismo: "Me dio lástima, cayó en lugares comunes".