En el fallo, donde sostuvo que Oyarbide tuvo "una deficiente técnica investigativa", la Sala II del tribunal también ordenó la libertad de la mujer de Zanola y ex directiva del Policlínico Bancario (POBA), Paula Aballay; su segunda en el POBA, Susana Fiona; el dueño de la droguería "San Javier", Néstor Lorenzo, y el empresario Esteban Ibar Pérez Corradi, con pedido de extradición de Estados Unidos.

Oyarbide fijó una caución de 700.000 pesos a Lorenzo, de 300.000 para Aballay y 300.000 para Fiona y de 100.000 a Pérez Corradi.

Ninguno de ellos quedó hoy en libertad, ya que los montos fueron impuestos fuera de horario judicial para hacer depósitos, por lo que se podrían concretar en la mañana de hoy.

Sin embargo, allegados a la defensa de Zanola confiaron que el sindicalista no cuenta con ese dinero, por lo que buscará entre familiares y amigos recaudar los 700.000 pesos.

En tanto, también apelarán a la Cámara el monto, al tiempo que analizaban presentar alguna propiedad como caución.

La decisión del tribunal es solo sobre las libertades, por lo que se mantienen los procesamientos de los acusados, confirmados por la misma Cámara, como integrantes de una presunta asociación ilícita.

La Cámara anuló la extensión por un año de las prisiones preventivas que dispuso la semana pasada Oyarbide para Zanola, Aballay, Fiona y Lorenzo y criticó en duros términos al juez, al sostener que en la causa hubo una "deficiente técnica investigativa".

Los cuatro están procesados con prisión preventiva, ahora levantada por la Cámara, como integrantes de una supuesta asociación ilícita dedicada a la comercialización de medicamentos falsos o adulterados en una causa que lleva el juez federal Norberto Oyarbide desde 2009.

"Bendita sea la luz y la verdad!", exclamó Aballay desde la cárcel de mujeres de Ezeiza, y agradeció "personalmente a estos señores camaristas" porque "demuestran que la Justicia argentina es seria, se han apegado a Derecho y defienden la dignidad del ser humano".

La mujer arremetió de nuevo contra Oyarbide al decir que "esto ha sido, de parte del juez, una gran estafa social a todo el pueblo argentino, porque acá no hay muerto, no hay medicación adulterada acá no hay troqueles falsos, las pericias lo demuestran".

Los camaristas Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Farah anularon a principio de noviembre la prisión preventiva de Zanola y del resto de los acusados por entender que Oyarbide dio "una argumentación contradictoria que impide evaluar debidamente su razonabilidad", y le ordenaron que dicte nuevos fundamentos.

Oyarbide ratificó su postura y prorrogó las detenciones el 30 de noviembre, cuando se vencían los dos años de encarcelamiento, lo que fue revocado hoy por la Cámara, que entendió que "el escenario argumental que plantea es sustancialmente análogo al que se tachó de inválido".

"La demora no surgió de la propia naturaleza de los hechos investigados sino de la deficiente técnica investigativa seguida en los actuados, donde una desmedida preocupación por abarcar un sinfín de eventos no necesariamente conexos ni contemporáneos llevó a una inevitable falta de profundización de aquellos otros aspectos que, en lo que aquí respecta, merecían prioritaria atención", criticaron los jueces.

En los últimos dos años, la defensa de Zanola, representada por los abogados Emilio Rodríguez Menéndez -un español prófugo de la Justicia hispana y con juicio de extradición a Madrid- y Martín Bagalá, apeló varias veces la prisión preventiva con resultado adverso, incluso ante la Cámara de Casación.

Zanola fue detenido el 30 de noviembre de 2009 y está procesado como jefe de una asociación dedicada a la comercialización y suministro de medicamentos falsos o adulterados o pacientes de la obra social bancaria y por 68 casos de defraudación al Estado en troqueles de medicamentos falsos que se habrían presentado para cobrar por fármacos que nunca se entregaron.

Los mismos cargos pesan sobre Aballay, Fiona y Lorenzo, dueño de la droguería que proveía los remedios al gremio, la Asociación Bancaria.

En tanto, Pérez Corradi está procesado por presunto lavado de dinero con cheques de Zanola y Lorenzo.

El empresario tiene pendiente una extradición a los Estados Unidos, donde será juzgado por tráfico de drogas, que ordenó la jueza de San Isidro Sandra Arroyo Salgado.

Luego de un tiempo de estar preso, Zanola fue reemplazado al frente de la Bancaria por el adjunto, Sergio Palazzo, y ahora deberá definirse si será repuesto en su cargo.