"El radicalismo tiene que quemar las naves, no tenemos ninguna oportunidad de dar marcha atrás", aseguró Barletta, quien se convirtió en el primer santafesino en la historia del radicalismo en llegar al máximo puesto partidario, y remarcó que "es hora de repensar" a la fuerza, luego del tercer puesto obtenido en las últimas elecciones presidenciales, a más de 40 puntos de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Barletta se convirtió en el sucesor de Ernesto Sanz por un acuerdo integrado por el Movimiento de Renovación Nacional (Morena) de Ricardo Alfonsín, el grupo de los intendentes liderado por Ramón Mestre y Víctor Fayad, el ex vicepresidente Julio Cobos y los sectores de la juventud, mientras quedó excluido el grupo de bonaerenses que encabezan Federico Storani y Leopoldo Moreau.

Si bien la designación de Barletta ya había sido consensuada en los últimos días, la conformación del resto de la mesa de conducción fue objeto de tironeos entre los espacios internos, que pugnaban por la mayor cantidad de representantes en la cúpula radical. El Morena, que contaba con la mayoría de los delegados del plenario, logró ubicar al bonaerense Juan Manuel Casella en la Secretaría General, a la ex senadora chaqueña Alicia Mastandrea como vicepresidenta primera y al entrerriano Atilio Benedetti como vicepresidente segundo.

Según comentaron a DyN fuentes partidarias, el vicepresidente saliente Angel Rozas pretendía continuar en ese cargo de influencia que le permitió reemplazar a Ernesto Sanz durante los seis meses que se tomó de licencia al comienzo del año, pero hubo un "veto" de parte de Barletta al chaqueño y es por eso que se terminó designando a una mujer de su espacio en el lugar.

En tanto, la Juventud Radical, que brindó un fuerte respaldo a Barletta en las últimas semanas, ubicó a Francisco Fonseca en la vicepresidencia tercera, mientras que Cobos apenas pudo ubicar a César Biffi en una de las secretarías partidarias.

Sin embargo, el consenso obtenido tras unas tres horas de reuniones en el salón del tercer piso quedó opacado por los incidentes que se registraron en el recinto de la planta baja entre los alfonsinistas de la Red Federal y la Juventud Radical y la Cantera Popular, que realizaron fuertes críticas a la estrategia de campaña y, sobre todo, a la política de alianzas que llevó adelante Alfonsín.

"Escuchenló, la verdadera renovación es la Cantera la puta que lo parió", era uno de los cánticos que se escuchaban en el salón y desde el sector opuesto se cantaba la misma canción pero identificados con el Morena de Alfonsín, lo que contribuyó a incrementar la tensión que tuvo como saldo dos heridos leves tras el intercambio de golpes y palazos entre los grupos.

Barletta, de 56 años, estuvo acompañado en el acto por tres de sus seis hijos, llevó preparado un cuidado discurso que no dio lugar a improvisaciones en el que recordó a Raúl Alfonsín como "el hombre que despertó mi vocación por la política" y lamentó que se olvidó el último sábado "el 28 aniversario de la democracia" en contraposición con la importancia que se dio a la reasunción de Cristina Fernández.

"Necesitamos poner en valor el mandato histórico de la UCR, somos el partido de la honestidad, la transparencia, de la tolerancia, la lucha por los excluidos, somos el partido de la institucionalidad republicana y sobre estos valores vamos a reconstruir el presente", convocó Barletta, y se llevó el aplauso de los 88 delegados que lo eligieron por unanimidad.

El ex intendente de Santa Fe, que convivió con Hermes Binner en el Frente Progresista, también cuestionó al Gobierno nacional, con especial énfasis en los aspectos sociales y educativos, al marcar que "de acuerdo a consultoras privadas confiables la pobreza estuvo el año pasado entre el 23 y el 30 por ciento, nos están ocultando la mitad de los pobres", denunció.

Al igual que en la última Convención Nacional, hubo lugar para los reproches a Alfonsín por la alianza con Francisco De Narváez de parte del representante de la OTR Raúl Barr, que también se postulaba como titular partidario y que reclamó que "la renovación sea totalmente cierta".

Alfonsín pidió la palabra para responder las críticas y, si bien reconoció que "nos equivocamos", reiteró que "queríamos ganar la elección y necesitábamos la fuerza en la provincia de Buenos Aires" para poder enfrentar al peronismo gobernante.

Fuente: Agencias