Es que en la cumbre celebrada en Bruselas el pasado viernes el conflicto en la Unión Europea está lejos de resolverse. Mientras que la mayoría de los países acordaron en coordinar políticas fiscales, Inglaterra decidió abrirse del acuerdo. Y la ausencia de respuestas positivas por parte del mercado motivaron a acordar una nueva cumbre para los próximos meses en la que se terminará de definir el futuro de la relación de Gran Bretaña con el resto de Europa.

El gobierno buscaría que la resolución finalmente tomada por los países del viejo continente permita a  la Argentina mejorar su posición a la hora de negociar. Especialistas en finanzas defendieron la cautela por parte del gobierno para continuar con las negociaciones, siempre y cuando “se siga avanzando” para regularizar el default iniciado en el 2001.

Sin embargo esta no es la opinión generalizada en el mercado. Desde una casa de estudios dedicada al tema consideraron poco probable que el curso de la crisis europea pueda modificar los pagos que aún adeuda el Estado argentino. “La UE tiene problemas más urgentes que resolver, nosotros estamos últimos en la lista” comentaron.

De todas formas, todavía no parece que los países del viejo continente estén por vislumbrar la luz al final del túnel, por lo menos hasta el mediano plazo. “No hay ninguna solución de fondo, son sólo parches al sistema bancario” comentaron fuentes del mercado.

Lo cierto es que al parecer el monto de la deuda es prácticamente innegociable, más allá de la fragilidad financiera de los países acreedores y la forma en que finalmente se resuelva. “La Argentina está en default con el Club de París desde hace diez años, la única forma en la que puede producirse una quita es mediante una restructuración, como por ejemplo se hizo en el 2005” continúa el especialista consultado.

En ese sentido, actualmente el llamado “artículo 4” del Fondo Monetario Internacional obliga a revisar las cuentas oficiales en forma anual, una condición necesaria para lograr el acuerdo con el Club de París. De lo contrario, el pago deberá hacerse en menos tiempos y bajo peores condiciones. La designación de Lorenzino y su conocido vínculo con los mercados internacinoales fue una señal de que se avanzaría por ese camino.

“Cuanto menos reservas use el Estado argentino, mejor para él” explicó un especialista, por lo que el gobierno tratará de conseguir los mejores términos para minimizar el impacto sobre las divisas que permanecen en el Banco Central, luego de un agitado año en el que la fuga de capitales dejó a las mismas en un monto cercano a los U$S 46 mil millones.