(09.07.2018) Excesos hídricos durante la siembra, una fuerte sequía en pleno desarrollo y un prolongado ciclo de lluvias y humedad en el momento de la cosecha dieron como resultado la peor campaña de la soja en los últimos años.

Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario se alcanzó una producción de 36 millones de toneladas. Esto es 18 millones de toneladas menos que lo que se estimó en un primer momento lo que provocó pérdidas por U$S 4.200 millones.

 

El rinde promedio nacional también fue el peor de los últimos 9 años, informó la Bolsa de Cereales porteña. Fue de 2.100 kilos por hectárea, lo que refleja una caída de 1.050 kilos en comparación al ciclo previo, y también se ubica en 820 kilos por debajo al promedio de las últimas cinco campañas. Estas pérdidas de rinde se replicaron a nivel regional a lo largo de toda el área agrícola.

Las regiones más afectadas por la sequía fueron Córdoba, núcleo norte y sur y centro-este de Entre Ríos.

Por otro lado, los productores ya llevan vendidos al sector exportador e industrial 24,5 millones de toneladas con datos al 27 de junio, casi el 70 por ciento de la producción. Un porcentaje elevado por la menor cosecha y el aumento del valor de la soja en el mercado local, donde la semana pasada superó los $ 8.000 por tonelada.

En cambio, en el ciclo 2016/17, a esa misma fecha, las ventas eran de 25, 6 millones de toneladas, un 45 por ciento de la producción que había sido de 57 millones de toneladas.

Por otro lado, las pérdidas en el complejo sojero por la sequía fueron de U$S 4.200 millones, calculó la entidad porteña.

Según aclaró la entidad, el Producto Bruto de la cadena de la soja, agregó, caerá 26 por ciento en este año descendiendo a U$S 12.010 millones. Si se cumplían las proyecciones al inicio de la campaña, se hubiese alcanzando U$S 16.213 millones,

En relación a la recaudación del estado con retenciones y otros impuestos, dejarán de ingresar por esta menor producción de soja U$S 1.400 millones. Se recaudará en total U$S 4.515 millones.