Macri afirmó además que "en una elección tan buena hay méritos propios importantes, y errores ajenos. Claramente la fragmentación (de la oposición) ha sido un enorme error: había una mitad o más de argentinos dispuestos a escuchar una propuesta de cambio, pero tenía que estar articulada", indicó.

Confió que ayer mantuvo con Cristina Fernández "una conversación cordial. La llamé para felicitarla por la gran elección, la gran campaña y el muy lindo cierre que había hecho, muy bien planteado".

"Le deseé que Dios y la historia la iluminen para que tengamos cuatro años en los cuales podamos seguir encontrando el camino de las oportunidades para todos los argentinos.

Durante una conferencia de prensa ofrecida en el hotel porteño Panamericano, Macri dijo que "el gobierno nacional ha tenido una enorme capacidad para reinventarse y cambiar la forma de comunicarse con su gente. Se ha comunicado de una manera más cercana, menos conflictiva, y en la medida de que vaya en esa línea va a tener un espíritu de colaboración de toda la población".

"Si a la Presidenta le va bien, a todos le va bien. Todos queremos que a nuestro presidente le vaya bien cuando gobierna porque todos somos parte de una Argentina que quiere seguir creciendo, que quiere encontrar su lugar en el mundo", prosiguió.

El mandatario comunal aseveró que, desde el PRO, "hay vocación por trabajar. Por parte nuestra, manteniendo las identidades, aunque tenemos visiones distintas en algunos temas, a la hora de tener más seguridad, mejor educación, mejor salud, mejor espacio público, mejor transporte, estamos del mismo lado".

"Queremos encontrar agendas comunes para poder trabajar y mejorar en general nuestro sistema democrático para que haya más libertad de prensa, más debate, más diálogo. En todo eso, estamos para colaborar", añadió.

Respecto de su futuro político, evaluó que hacia los próximos comicios presidenciales hay "un largo camino. Hay que armar una propuesta para 2015 que logre nuclear, juntar (a la oposición) y evitar esta fragmentación que castigó mucho a la gente que estaba predispuesta a escuchar una propuesta de cambio".

Macri dijo que, hasta entonces, "el eje siempre va a estar puesto en gobernar la ciudad de Buenos Aires, que para nosotros es un honor y una responsabilidad".

Destacó que en abril convocó a los otros referentes de la oposición para que "intentáramos unificar candidaturas, usar la interna como interna. Lamentablemente, esa convocatoria fue rechazada casi unánimemente por todos los que fueron candidatos a presidente. No queríamos ser uno más que fragmentase la voluntad de cambio de la gente".

Consultado sobre la falta de presencia del PRO en todo el país, respondió que "construir un partido de cero no es fácil. Ya empezamos y venimos bien. Nuestro espacio es el que más ha crecido en los últimos años y el que más se consolida".

"Es un enorme desafío para nosotros seguir convocando y formando dirigentes para compartir este esfuerzo. Hay que perderle el miedo a la política. Nos da el tiempo para, en el 2015, tener algo bueno para proponerle a los argentinos", opinó.