“Estamos evaluando un paro de ATE por el decrecimiento que se pueda dar a partir de 2012. No nos imaginábamos que el ajuste iba a empezar por el bolsillo de los trabajadores estatales”, dijo.

En declaraciones a radio Continental, el gremialista sostuvo que “éste es un modelo viejo, ya lo vivimos nosotros: ante cualquier problema en la economía nacional, es el bolsillo de los trabajadores estatales la primera variable”.

A través de su Consejo Directivo Nacional, ATE planteó ayer su rechazo al decreto de Necesidad y Urgencia 324/2011, firmado por Cristina Fernández, que somete a revisión los salarios de los empleados de la Administración Pública Nacional, en todo aquello que denomina como pagos “extraordinarios”, o que no se adecuen a la normativa general.

También ayer la CGT se quejó por dicho DNU. "Otra vez la demonizacion de salarios! Esta pelicula ya la vimos y sabemos como termina! Adonde vamos?" [Sic], alertó el secretario de Derechos Humanos de la central obrera, Julio Piumato (ver nota relacionada)

El artículo que mereció la réplica del sindicalista señala que, a partir del primero de enero de este año, los pagos de adicionales, bonificaciones o plus a los empleados públicos, de empresas estatales, organismos descentralizados e instituciones de Seguridad Social deberán "adecuarse" a las pautas que determine el oficialismo "para confirmar su procedencia y, en su caso, limitar su alcance".

"Los titulares de las jurisdicciones y entidades comprendidas en el presente artículo remitirán a la Secretaría de Hacienda las actuaciones administrativas necesarias para la convalidación de los regímenes y autorización de los respectivos pagos", puntualiza la norma.

El artículo añade que "los regímenes, disposiciones y medidas cuya procedencia no se convalide quedarán sin efecto".