El presidente Mauricio Macri viajó a Nueva York, donde asistirá a una reunión del Council of Américas. Además, acompañado por los gobernadores de Santa Fe, Miguel Lifschitz, Córdoba, Juan Schiaretti, y Entre Ríos, Gustavo Bordet.

El mandatario nacional tiene previsto reunirse con el secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres, y participar de un homenaje a los cinco argentinos que murieron en un atentado. Macri viajó acompañado por la primera dama, Juliana Awada; el canciller Jorge Faurie; el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo; el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, y el ministro de Finanzas, Luis Caputo, quien fue involucrado en la filtración internacional Paradise Papers.

“La idea es venderle a Wall Street el resultado de la elección. Decirles: ya está, ya ganamos, ahora inviertan”, resumió un funcionario que siguió de cerca el armado de la ajetreada agenda de reuniones que tendrá el Presidente a partir de hoy, no bien llegue junto a su esposa, Juliana Awada, en el vuelo AA954 de American Airlines.

El ministro de Finanzas, Luis Caputo, fue quien comenzó la ronda de contactos con CEO de empresas privadas e influyentes organizaciones del mundo financiero neoyorquino, interesados en invertir en el país, una agenda que luego terminó de pulirse entre la Presidencia y la Cancillería.

Por eso, luego del homenaje a las víctimas en el carril para bicicletas de Tribecca, Macri almorzará hoy con ejecutivos de importantes compañías y, más tarde, se encontrará con Andrew N. Liveris, CEO de Dow. Por la tarde, mantendrá una reunión con Elaine Feeney, de Amazon, y tendrá otro encuentro, esta vez con empresas norteamericanas que ya invierten en el país. 

Consejo de las Américas

Mañana la jornada será todavía más intensa: comenzará con un desayuno en el Consejo Económico para el Entendimiento Internacional (BCIU) y continuará con un almuerzo ofrecido por el estratégico Consejo de las Américas.

El Presidente recibirá, en ese contexto, el premio Gold Insigne, “en reconocimiento por su liderazgo transformador en la República Argentina y en toda la región”, de manos de su presidente emérito Bill Rhodes y su actual titular, Susan Segal. Directivos de Coca-Cola y el ex alcalde de esta ciudad y amigo Michael Bloomberg también verán a Macri mañana.

Al caer la tarde, no se hablará sólo de economía: el Presidente irá a la sede de las Naciones Unidas para reunirse con su secretario general, el portugués Antonio Guterres. El miércoles habrá más reuniones, antes del regreso a Buenos Aires.

La idea de la delegación argentina que, además de Caputo, también integran el canciller Jorge Faurie y el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, es apuntar a la inversión privada.

En la nueva “ola de reformismo” acelerado que impulsa el Presidente, luego del triunfo electoral del 22 del mes pasado, las inversiones son un punto central y en este viaje están cifradas buena parte de las esperanzas del Gobierno en concretar proyectos de inversión en el corto y mediano plazo.

De las reuniones participarán empresarios argentinos, como Eduardo Elsztain (IRSA) y Marcelo Mindlin (Pampa Energía), además de estar representada la oposición política y legislativa.

No habrá esta vez encuentros con representantes del gobierno del presidente Donald Trump, a quien Macri visitó en abril pasado y que se encuentra de gira por Asia.

De todos modos, la designación de Fernando Oris de Roa como nuevo embajador argentino en Washington -cargo que se encontraba vacante desde la renuncia de Martín Lousteau – es todo un gesto de acercamiento con una administración, en una relación en la que conviven señales positivas y problemas puntuales aún sin resolver.

Por caso, la reunión que la semana pasada mantuvieron el secretario de Comercio, Miguel Braun, y el funcionario de la Cancillería Horacio Reyser con el poderoso secretario de Comercio norteamericano Wilbur Ross tuvo como objetivo primordial destrabar las exportaciones argentinas de biodiésel.

Se trata de uno de los ruidos que aún persisten en la relación con la administración Trump, que trabó las exportaciones de biodiésel con los altos gravámenes que impuso ante la sospecha de subsidios encubiertos a los productores del combustible.

Faurie llegó a esta ciudad, un día antes que el resto, por un motivo excluyente: supervisar la repatriación de los cuerpos de los argentinos fallecidos el martes en el atentado terrorista. En el mismo avión viajó el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz se mostró “conmovido” por esas muertes y “dispuesto a colaborar en todo lo que haga falta” para mitigar el dolor de familiares y sobrevivientes.

El hecho de que cinco de los ocho muertos en el ataque terrorista fueran argentinos sembró alguna incógnita sobre la realización de la visita, pero de inmediato la Casa Rosada decidió seguir adelante y cumplir con los compromisos de reuniones ya asumidos. 

La agenda del presidente

Lunes

7.20 (hora de Nueva York)

Mauricio Macri llega al aeropuerto John F. Kennedy, junto a su esposa, Juliana Awada, y la delegación oficial, en un vuelo de American Airlines. Desde allí, el presidente y Awada irá al Hotel The Mark, en Madison Avenue

11

Homenaje a los cinco argentinos que murieron en el atentado terrorista de la semana pasada. Se hará en el lugar de la tragedia, la ciclovía Río Hudson-Tribecca, en Manhattan

12.30

Almuerzo del presidente Macri con inversores

Martes

13

Almuerzo en el Council of Americas. Macri recibirá el premio Gold Insigne por su liderazgo transformador en la Argentina

15

Saludo con el ex alcalde local Michael Bloomberg

17.30

Encuentro con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres. Luego se reunirá con empresas norteamericanas que ya poseen inversiones en la Argentina

Fuente: pagina12.com / lanacion.com