"Fue una persona de alto cargo, taparon todo. Esa fue la persona que los embistió. Una funcionaria del gobierno de la provincia de Buenos Aires", agregó.

La familia había salido el sábado 14 de noviembre pasado de su casa de la localidad bonaerense de José Mármol para dirigirse a la ciudad de Pergamino, donde vive la familia del matrimonio y se suponía que el jefe de familia tendría días después una entrevista de trabajo, lo cual fue desmentido a medida que avanzaron los días.

Nunca llegaron a destino: las últimas imágenes que se tuvieron de ellos fueron los registros de los peajes de El Rodeo (en General Rodríguez, sobre la Autopista del Oeste) y de Villa Espil (entre Luján y San Andrés de Giles, en la ruta nacional 7).

Fernando Pomar (40), su esposa Gabriela (37) y las dos hijas, Candelaria (6) y Pilar (3), habrían muerto cuando el Fiat Duna Weekend rojo, en el que viajaban desde José Mármol a Pergamino, se despistó alrededor de las 21.40 de aquel sábado 14 de noviembre, el mismo día en que desaparecieron.

El auto apareció volcado, a unos 15 ó 20 metros de la ruta 31, muy cerca de la entrada de Gahan —un pueblo rural de unos 700 habitantes— pero no era fácilmente observable porque estaba tapado por una decena de árboles y maleza que no estaba cortada recientemente.

Robert también le indicó al Canal Metro que jamás tuvo la oportunidad de reunirse con el gobernador Daniel Scioli: "No tuvo ese señor la delicadeza de acercarse a mi casa siendo que supuestamente habían hecho búsqueda aérea. Nadie vino a dar una explicación de porqué no rastrillaron esa zona".

La mujer también contó que la hipótesis se la arrojaron los propios investigadores de la causa y agregó que la funcionaria "sigue en su cargo", si bien agregó que aún no tiene pruebas de su vinculación con el accidente.

Hay que recordar que el ministro Carlos Stornelli se apresuró a decir que no había “ninguna duda” de que se trató de un simple “accidente de tránsito común”, insistiendo en que “no quedan dudas”, aún cuando no había habido peritaje oficial.

"Nosotros vimos que hay un vehículo que pasa a los Pomar a alta velocidad unos 50 m antes de la curva. El auto empieza a despistarse antes de la curva. Cuando está pasando a los Pomar aparece una camioneta 4×4 en sentido contrario. Volantea y los cierra a los Pomar", les comentó Jorge Roales, letrado de Robert, a Perfil.com.

"La camioneta no es partícipe activa del accidente pero ninguno de los autos frenó. Una versión que aún no podemos probar es que esa funcionaria que iba en la camioneta se detiene en el próximo pueblo y le avisa a la policía que hubo un accidente pero que no la involucren a ella", indicó.

En su momento, algunos especialistas llegaron a dudar fuertemente de la veracidad de los acontecimientos, entre ellos, el licenciado en criminalística Roberto Jorge Locles.

En diálogo con el sitio 24CON, Locles enumeró los 24 incógnitas que inspiran desconfianza en la causa: “En el caso Pomar no hubo negligencia, esto va más allá. Acá están metidos muchos policías y hay que preguntarse por qué, qué hay detrás de esto, quién se oculta”, reflexiona y arriesga: “La policía no fue negligente, mintió directamente”.

“Yo sé que si se hizo el rastrillaje por aire cinco veces y pasó la patrulla, ¿todas esas veces estaban distraídos? “La foto tomada por los periodistas de revista Veintitrés y Noticias, evidencia que el lado izquierdo del vehículo se encuentra rayado con una sustancia que aparenta ser pintura blanca, como si hubiera sido provocado por un coche que pasó a mayor velocidad y lo rozó”, agregaba el especialista mientras estas hipótesis parecen ir tomando forma.

Fuente: Periódico Tribuna