Los peritos analizaban el cadáver en procura de determinar las causas de la muerte y la data del fallecimiento.

De acuerdo a unos vecinos del lugar, el cuerpo de Prigent fue encontrado por un baqueano que cría vacas en esos terrenos ubicados en el límite entre la localidad de Benavídez, en Tigre, e Ingeniero Maschwitz, de Escobar.

Tras conocerse el hallazgo del cuerpo, Marcelo Adámoli, abogado del marido de la docente, Daniel Sfeir, dijo a la prensa que no descarta "absolutamente nada" sobre el móvil del crimen.

"Estoy absolutamente sorprendido", dijo el letrado y sostuvo que va a trabajar para que "se investigue este hecho como debe ser y procurar llegar a la verdad objetiva, que es descubrir al matador de la docente".

Y agregó: "Más allá de la situación de angustia y zozobra que debe estar pasando nuestro cliente (por Sfeir) y encima con un hijo menor, que es muy traumático todo esto, investiguemos y para eso estamos, para colaborar con la fiscalía".

Adámoli recordó que "el señor Sfeir fue debidamente investigado y él estuvo siempre a derecho y ajustado a cada requisitoria policial".

"De hecho le peritaron su propio automóvil, su casa", explicó el letrado en ese sentido.

Consultado de si su cliente tiene alguna hipótesis sobre lo ocurrido, el letrado respondió: "Definitivamente no".

"Hoy estamos frente a un homicidio. A partir de acá, (hay que) ver como se investiga esta cuestión. Lo que nosotros hacemos es ir en la búsqueda de lo que realmente aconteció", indicó.

Por último, Adámoli dijo que mañana se van a presentar ante la Justicia para pedir constituirse formalmente como particular damnificado en la causa.

Silvia Prigent fue vista con vida por última vez el 29 de diciembre, en San Fernando, cuando iba hacer unas compras y su desaparición fue denunciada por su esposo poco después de la medianoche de ese día, luego de varios llamados al celular de la mujer que ésta no respondió.

Tras la desaparición, familiares, amigos y vecinos de la docente realizaron varias marchas para reclamar por la aparición de Prigent.

Por otro lado, el viernes pasado fue detenido un hombre de 48 años durante un allanamiento en su vivienda de Escobar, donde se encontró el teléfono celular que pertenecía a la víctima.

Además de ese aparato, en el allanamiento a la casilla del sospechoso, los investigadores encontraron una zapatilla que dio positivo en el peritaje con luminol, que permite rastrar trazas de sangre.

Los peritos levantaron muestras que serán sometidas a distintos análisis para determinar si se trata de sangre y, en caso de serlo, si pertenece a Prigent.