El incremento se aplicará a partir del 1 de diciembre y afecta a los bancos, aseguradoras, juegos de azar, aeropuertos internacionales, puertos y empresas de telefonía celular.

La norma, que sería publicada en los próximos días en el Boletín Oficial, establece la aplicación "durante el período comprendido entre el 1º de noviembre de 2011 y el 30 de abril de 2012” precios de referencia estacionales para sectores no subsidiados que llegan a los $ 254,49 el megawatt (Mw) por hora. Ese número se ubica un 48 por ciento por encima de los $ 171,49 que habían sido establecidos para el período mayo-octubre y se aplicará desde el 1º de diciembre próximo.

Las empresas que en primer término deberán pagar la nueva cantidad son las grandes industrias que compran en el mercado mayorista (Siderar, Siderca, Minetti, Acindar, entre muchas otras) y los sectores a los que se les anunció que se les retiraría el subsidio, como bancos, financieras, las compañías de seguros, de juegos de azar, aeropuertos internacionales, terminales fluviales, empresas de telefonía celular, actividades extractivas de hidrocarburos y minería.

En el sector eléctrico aún intentan desentrañar el texto de la norma, recarcagada de apreciaciones técnicas. Pero remarcaron que en el artículo 2 ordena "a los efectos de su correspondiente aplicación en los cuadros tarifarios que lo requieran" un incremento de $ 143 por Mw. En el segmento eléctrico estiman que, en la práctica, esto puedo implicar subas de más de 100 por ciento según el sector de consumo.

No es el el único punto sobresaliente de la norma que lleva la firma de Cameron. También reconoce que los costos de generación de energía “en el último período anual móvil” fueron de $ 320 el Mw.

En el sector de generación se encargaron de aclarar con vehemencia ayer que “ese número es correcto y hasta ahora nunca estuvo blanqueado. Cameron prorrogaba sistemáticamente los precios estacionales”.

Si bien los $ 320 están por debajo del valor más alto de la energía que se cobrará a partir de diciembre, se ubica muy por encima del tope de $ 120 por Mw establecido virtualmente desde hace años para mantener bajos los valores a los consumidores finales.

"Es un brutal sinceramiento de cuánto cuesta en realidad generar electricidad en la Argentina, con los mayores costos que implica utilizar gas importado, gas por barco y combustibles líquidos, más caros", explicó el titular de una de las mayores generadoras del país, que pidió reserva. Y apuntó que el precio promedio que desembolsa un usuario residencial ronda los $ 16 el Mw, "un 5 por ciento de los costos reales de producir la electricidad".

La norma está en línea con el plan para reducir paulatinamente los subsidios al gas, la electricidad y el agua que reciben los sectores más beneficiados de la Argentina, tal como fue anunciado la semana pasada por los ministros de Planificación, Julio de Vido, y de Economía, Amado Boudou.

Entre sus considerados, la resolución 1301 toma en cuenta que se creó el "Grupo de Trabajo para el análisis y estudio de la incidencia en los distintos sectores de los subsidios a los servicios públicos".

Si bien los nuevos precios de la energía se le aplicarán a los sectores contemplados en el Anexo II de la norma (menciona a los sectores que fueron anunciados) repite al final del texto como Anexo I todo el Codificador de Actividades de la AFIP, que abre la puerta a quita de subsidios en múltiples sectores.