Según un estudio del sector -elaborado a partir de datos del Ministerio de Agricultura de la Nación- en el país hay 100 frigoríficos menos en funcionamiento. Mientras en 2010 había 456 establecimientos activos, en lo que va del año quedan 353 con las puertas abiertas.

A la baja de volúmenes de faena y envíos de exportación ahora se le suma una importante baja en el valor de los subproductos (cuero, secos y huesos). Según anticipa La Voz, en el mercado se espera una caída de 18% en su valor (actualmente se cotiza a $5,80 el kilo y la retracción se ubicaría en alrededor de un peso).

Dentro de las plantas que dejaron de operar hay desde frigoríficos bovinos exportadores (Mattievich, en Santa Fe y JBS, en Córdoba, por ejemplo) hasta mataderos municipales.

En los primeros siete meses del año, la cantidad de hacienda sacrificada fue 6,157 millones de cabezas, 13% menos que en relación al mismo período de 2010. Si la comparación se realiza con el período enero-julio de 2009, un año récord en actividad, la merma llega hasta el 33,5%. Equivale a 3,10 millones de cabezas.

Además, a fin de año, la industria frigorífica deberá hacer frente al último tramo del aumento salarial, acordado a principio de 2011 con el gremio de la carne, que oscilará 10%.