Así lo decidieron los referentes locales de ambas fuerzas y del Frente de la gente, otra fuerza vecinal que integra el Frente Pampeano Cívico y Social, que en 2009 estuvo a dos puntos de ganarle al justicialismo las elecciones legislativas. Para la gobernación, el candidato es el senador radical, Juan Carlos Marino.

La justicia les había impedido competir en simultáneo en una boleta con Alfonsín, otra con Binner y otra suelta. Y los radicales priorizaron su estrategia local por sobre la nacional.

No sólo eso: fuentes de la UCR pampeana no dudan en afirmar que la baja performance de Alfonsín será la causa de una derrota ante el gobernador Oscar Jorge.

“Si no fuera por el arrastre de Cristina Kirchner ganaríamos, ya lo dijo el propio Marín”, dijeron. Rubén Marín, el presidente del PJ pampeano, fue elocuente cuando le preguntaron si la presidenta le sumaba votos al partido. “Más que paraguas es una carpa", graficó.

"Hay que reconocer que los votos fueron propiedad exclusiva de ella, pero nuestra preocupación es por saber qué boleta vamos a tener", admitió Marín.

Es que el proceso electoral del oficialismo no estuvo exento de conflictos. Jorge recién confirmó su candidatura a último momento, cuando Verna desistió enfurecido por la lista de diputados nacionales impuesta desde la Casa Rosada, encabezada por María Luz Alonso, militante de La Cámpora, nómina que terminó siendo presentada por el Partido Humanista.

“Presentaron la candidatura tarde, sin los avales y la justicia se los permitió”, todavía denuncian los radicales pampeanos, resignados a ser víctimas de la caída libre de Alfonsín.