Los jueces Horacio Leonardo Días, Diego Gustavo Barroetaveña y Carlos María Bossi resolvieron que el debate se extenderá hasta más allá de mitad del año próximo, en audiencias que tendrán lugar todas las semanas, en días intercalados entre las 10 y las 17.

El escenario del juicio será la sala de audiencias de la planta baja del edificio situado en Lavalle 1171, donde recientemente se llevó a cabo el debate por el asesinato del barra brava de River Plate Gonzalo Acro.

El tribunal dispuso alternar una semana de audiencias los días lunes, miércoles y viernes, y la siguiente de martes y jueves, y estableció que hasta el 13 de julio desfilarán todos los testigos, una cifra que aún no está precisada pero que rondaría los 300.

A finales de julio será la etapa de alegatos, réplicas y últimas palabras, y a principios de agosto podría emitirse el veredicto.

El tribunal también resolvió posponer para el juicio propiamente dicho una decisión respecto de un pedido de "reconstrucción del hecho" formulado por las defensas de los diez procesados, así como los planteos de nulidades por distintas cuestiones vinculadas con la investigación.

Entretanto, distintas organizaciones políticas, sociales, de derechos humanos y estudiantiles se movilizarán mañana desde el Congreso a Plaza de Mayo para exigir "juicio y castigo a todos los culpables" del homicidio.

Ferreyra, de 23 años, fue asesinado de un balazo el 20 de octubre de 2010 durante una protesta de trabajadores tercerizados en el barrio porteño de Barracas, donde se exigía el pase a la planta permanente en la Línea Roca.

Por el asesinato están acusados y detenidos el secretario general de la Unión Ferroviaria, José Pedraza; su segundo Juan Carlos "Gallego" Fernández y otras ocho personas, entre ellas el presunto barrabrava Cristian Favale y el ferroviario Gabriel Sánchez, sindicados de ser los autores de los disparos.

La movilización de mañana comenzará a las 17.30 en la esquina de Avenida de Mayo y Paraná, donde los manifestantes exigirán "juicio, condena y prisión perpetua a Pedraza y a toda la patota que asesinó a Mariano Ferreyra e hirió a Elsa (Rodríguez, una militante del PO que participaba también de la marcha) y a los otros compañeros".

Según se indicó a través de un comunicado de prensa -firmado, entre otras agrupaciones, por la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), CTA Nacional, la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), el Polo Obrero y la Corriente Clasista y Combativa (CCC)-, también se reclamará "juicio y castigo a los policías, responsables políticos y empresariales cómplices del crimen".

"Que los policías sean juzgados por lo que les cabe, partícipes necesarios de un homicidio. La movilización popular logró encarcelar a José Pedraza y a la patota que, bajo sus órdenes, perpetró el asesinato. Pero a pocos meses del juicio oral, los policías que liberaron la zona para que actúe la patota siguen en libertad, y se los juzga por un delito menor, contando con el respaldo jurídico del Ministerio de Seguridad", se agregó.

El ex jefe de la Superintendencia Metropolitana de la Policía Federal Hugo Lompizano está procesado por liberar la zona de Barracas, junto a otros seis oficiales de la fuerza de seguridad.

En el comunicado se indicó que "tampoco han sido sentados en el banquillo los empresarios de la UGOFE, que licenciaron a la patota criminal por pedido de la burocracia sindical de la Unión Ferroviaria".

Ferreyra fue asesinado durante una protesta de trabajadores tercerizados en el barrio de Barracas, donde se exigía el pase a la planta permanente en la Línea Roca.

Los empleados fueron agredidos a balazos por un grupo de personas que, al parecer, fue reclutado especialmente para reprimir la manifestación y que habría tenido contacto telefónico con los máximos dirigentes de la Unión Ferroviaria.

Como consecuencia del ataque, Ferreyra, que era dirigente de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), recibió un disparo en el pecho que le causó la muerte.