El dato surge de la valuación que TAM tenía en agosto de 2010, momento en que firmó la intención de unirse a LAN Chile para conformar Latam Airlines Group, el grupo aéreo más grande Sudamérica aunque la operación todavía no está confirmada por un fallo del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia de Chile.

En ese momento, TAM tuvo una valuación de US$ 2.395,8 millones aunque empresarios del sector indicaron a este medio que al momento de negociar una compra, el valor de mercado suele decaer. Así, con unos 200 millones de dólares más que lo perdido hasta el momento, Aerolíneas podría quedarse con el total de la flota, las rutas, los técnicos y los edificios del gigante brasileño.

Es más, podría adquirir una empresa que la dobla en flota y en cantidad de pasajeros. Es que con los 20 EMBRAER que la empresa nacional está incorporando alcanzaría un total de 63 aeronaves cuando TAM, según su página web, posee 153. Respecto al tráfico de pasajeros, Aerolíneas transportó en 2010 6.4 millones de pasajeros, lejos de los 18 millones que viajaron por TAM.

Nombramientos de gerentes

El barril sin fondo en el que se convirtió la gestión Mariano Recalde (foto) ya se trasnformó en una cuestión de Estado y agravó los históricos recelos del ministro de Planificación Julio de Vido con el joven dirigente de La Cámpora, que sobrevive en el poder gracias a la protección de Máximo Kirchner. De hecho, la semana pasada el gobierno tuvo que girarle un nuevo refuerzo de 250 millones de pesos, para que Aerolíneas pudiera seguir operando.

Inmune a estos esfuerzos presupuestarios, la gestión de Recalde sigue gastando como si se tratara de una compañía superavitaria. Por caso, la semana pasada se conocieron polémicos sueldos de nuevos gerentes que cobrarían en algunos casos la friolera de 80 mil pesos mensuales y gozarían de "beneficios" como flamentes Renault Efluence con caja automática, los autos más lujosos de la automotriz francesa.

En esa tanda de nombramientos para "blindar" la gestión, que incluyó la duplicación de gerencias, Recalde se dio el gusto de incorporar a costosos ejecutivos del sector privado como Alvaro Francés del fondo Pegasus y el colombiano Rafael Martínez Medina, ex gerente de Distribución en Copa. En 2009 ya había nombrado a Juan Pablo Lafosse y a su amigo Lucas Bergman.

Pero la suma de talentos no logra revertir el pésimo servicio de la línea de bandera que acumula récords de demoras y cancelaciones de vuelos imprevistas, como en las épocas de la administración de Marsans.

Fuente: La Politica Online