La Presidente consideró que impidiendo el ingreso de Palestina lo único que se logra es otorgar "la coartada" para que el terrorismo internacional defienda con "falsos argumentos" sus crímenes. En ese sentido, consideró que aceptando su participación, se estará contribuyendo "a vivir en un mundo más seguro, pero también en un mundo más justo".

La Presidenta aprovechó también para reclamar nuevamente que Irán "permita" que sus ciudadanos acusados de atentar contra la AMIA en 1994 "sean sometidos a la Justicia". Y remarcó que ese hecho, y el de 1992 contra la Embajada de Israel, "fueron un ataque a la Argentina", y no solamente contra los judíos.

"Hemos venido reclamando que Irán se someta a la jurisdicción y permita que quienes están acusados de haber intervenido con algún grado de participación sean sometidos a la Justicia. Lo único que venimos reclamando es Justicia, una demanda universal que no reconoce color político y está en el Talmud, la Biblia, el Corán y, para los que no creen en nada, en la Constitución de sus países", señaló.

Otro de los reclamos de la Presidenta apuntó hacia un reclamo histórica: que Gran Bretaña se siente a negociar la soberanía de las Islas Malvinas. "Es justo que entiendan que hay que cumplir las resoluciones", manifestó.

Y aunque dijo que "la Argentina no tiene intenciones de agravar la situación de nadie", amenazó con prohibir los vuelos hacia las islas, si Gran Bretaña sigue sin sentarse a una mesa de diálogo.

Cristina Kirchner también solicitó una "reforma" de la ONU, "fundamentalmente de su Consejo de Seguridad". Y extendió ese mismo pedido para encarar una reestructuración del FMI, al que instó a regular las transferencias de capital de tipo especulativo.

"La Argentina no pretende erigirse en modelo de nadie, pero sí ratifica la necesidad de contar con claras reglas en materia de transferencia de capitales", sostuvo.