El lanzamiento se realizó en el marco de la inauguración de la fábrica de Corven Motors, junto a gobernadores, empresarios y miembros de su gabinete. “El acuerdo principal es sobre el rol del Estado. Cuando el Estado dejó de defender la industria, no era una ausencia; era un Estado muy presente en defensa de intereses que no eran los de los trabajadores, los de los argentinos”, aseguró la jefa de Estado.

La presidenta Cristina Fernández presentó el libro que contiene el Plan Estratégico Industrial 2020, durante el acto en el que se inauguró la fábrica de motos Corven, propiedad de la familia Iraola, de 14.400 metros cuadrados, con una capacidad instalada para producir casi 70 mil unidades por año, en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe..

Al respecto, la jefa de Estado destacó la decisión de presentar el Plan “en el país profundo y en una fábrica que tiene origen familiar y es de capital nacional”.

Recordó que “en 2007 el 66% de las motos que se vendían en el país, un vehículo de primera adquisición para la gente que ha conseguido su trabajo, era importado”, y apuntó que en la actualidad se llegó “a un 40% importado y un 60% de motos nacionales”.

La Presidenta felicitó “a la familia Iraola por sobreponerse a la desgracia de perder al que fundó la empresa”. Opinó que “el mejor homenaje que se le puede hacer a los que no están es seguir adelante con las cosas que emprendieron y en las cosas que creyeron”.

A continuación, repasó datos económicos del periodo 2003-2011, en el que se alcanzó “el crecimiento económico más importante en nuestros 200 años de historia del PBI”. Subrayó que en materia de Producto Bruto Industrial, también se ha dado “el crecimiento más importante de la historia” en los últimos años. “Esto no significa dejar de lado las actividades primarias: es que las actividades industriales con su agregación de valor impacta en forma diferente que cuando se crece por expansión de servicios o por reprimarización de las exportaciones”, enfatizó. Y remarcó que el “crecimiento económico ha tenido mucho que ver con ese crecimiento de la industria”.

“Mientras en el mundo, el producto per cápita, crecía el 54% en dólares, en estos años en Argentina creció el 167%. La productividad del trabajo, un 50%. Y la apertura de la economía, un 34%, casi el doble que en los 90”, puntualizó.

Asimismo, destacó que para la solidez del modelo fueron necesarias medidas como el desendeudamiento, el aumento de las reservas financieras, y los sucesivos records de recaudación impositiva. Además, destacó que “una de las claves que hemos tenido para poder sostenernos es el desarrollo del mercado interno”.

En ese sentido, Cristina Fernández indicó que “el salario vital y móvil ha crecido el 1050% desde 2003 a la fecha”. Puntualizó que se crearon “5 millones de puesto de trabajo; 3.600.000 chicos cubiertos por Asignación familiar; un 856% de aumento de la jubilación mínima”. “Todo esto, que puede verse desde un aspecto social, tiene una profunda significación económica”, insistió.

La Presidenta defendió “el rol del Estado para sostener la oferta”. “Esto es asegurar al señor que va a invertir, al señor Iraola que va a fabricar las motos, que hay mucha gente con capacidad para comprar sus motos”, remarcó. Y agregó que “ha permitido que vengan a instalarse en el país, aquellos que nos veían solamente como un mercado para colocar sus productos”.

En otro tramo, consideró que “hubiera sido imposible sostener este crecimiento, sin la inversión pública en infraestructura: ya sea en viviendas, en escuelas, en hospitales, como en energía, en puertas, en rutas”.

“No hay un antagonismo entre desarrollo del mercado interno y salto exportador. Al contrario, necesitamos federalizar la industrialización y también industrializar la ruralidad”, recalcó.

Al analizar el lanzamiento del Plan Estratégico Industrial 2020, señaló que “participaron once foros, que constituyen el 80% del producto bruto industrial argentino”. Informó que en las discusiones estuvieron presentes “más de 100 cámaras empresariales, 20 sindicatos, 20 universidades, las 24 provincias, seis ministerios nacionales”.

Entre los objetivos del Plan, comentó que uno de ellos habla de pasar de una inversión del 24 al 28%. “Hoy la Argentina tiene la tasa de inversión más alta del Mercosur, somos el segundo país de Latinoamérica con mayor crecimiento de la inversión. Tenemos que lograr mayor nivel de inversión”, indicó.

Además, el plan propone duplicar el PBI industrial, llegar en 2020 a 140 mil millones de dólares; crear un millón de puestos de trabajo, que significaría llegar a un 5% de desocupación total; sustituir importaciones por el 45% de lo importado hoy, entre otros.

“Lo más importante es que se han acordado cuales deben ser los aportes y cuales deben ser los roles para poder llegar a estas metas”, opinó la Presidenta. “El primer acuerdo, y lo celebro, es el del rol del Estado. No hay nadie en argentina ni en el mundo, que piense que el Estado puede estar ausente en una política de crecimiento”, aseveró.

En ese sentido, apuntó que “cuando el Estado decidió desentenderse y dejar librado al mercado  la asignación y distribución de recursos, o el Estado dejó de defender la industria, no era una ausencia; era un Estado muy presente en defensa de intereses que no eran los de los trabajadores, los de los argentinos”. “El primer gran acuerdo es saber que el sector privado tiene que trabajar codo a codo con el Estado”, remarcó.

Agregó Cristina Fernández: “Tampoco creemos en el estado empresario. Pero el Estado debe intervenir para que el crecimiento no sea para un sector concentrado, y generar que el crecimiento se transforme en desarrollo, y el desarrollo en inclusión social”.

Más adelante, consideró que los grandes países desarrollados no están en crisis por “proteger sus mercados internos”, sino por aplicar recetas monetaristas. Opinó que los defensores de dichas teorías “son los que han generado un globo financiero sin precedentes en la historia. En 1980, el PBI de todo el mundo, tenía un equivalente financiero del 1,1. Hoy el PBI del mundo tiene un equivalente monetario de 4 veces el PBI”.

También criticó a las consultoras de riesgo, porque “nos dicen que nosotros somos un país marginal, y los países que se están por caer en Europa, están mejor calificados que nosotros”. “Seríamos un mal ejemplo, si este modelo se mostrara como generador de mano de obra, de trabajo, y de producción”, afirmó.

La jefa de Estado aseguró que en Argentina “por lo menos 50 puntos del crecimiento son por mercado interno, por trabajo de los argentinos; y fue lo que nos permitió en 2009 sostener el modelo”.

Además, sostuvo que “otro de los acuerdos es federalizar la industrialización e industrializar la ruralidad. Yo quiero que la gente agregue valor en el lugar en que se produce cada una de las materias primas. Para que los jóvenes no se tengan que ir a los grandes centros urbanos que no resisten más”.

Asimismo, destacó la decisión del gobierno de aumentar la inversión “en materia de innovación y tecnología”. “Se necesita lograr un salto exportador, para que nuestras cadenas de valor se tornen competitivas y generen divisas”, indicó. Y destacó la necesidad de “aumentar las exportaciones a mercados no tradicionales”.

También caracterizó como “fundamental” un punto del plan que destaca “la necesidad de desarrollar una política de abastecimiento de insumos difundidos de carácter nacional. Son los que tienen una alta concentración: siderurgia, química. Necesitamos articular acuerdos para darle competitividad a toda la cadena de valor que necesita de esos insumos”. “Hay que aumentar la capacidad instalada por ejemplo en la fabricación de acero crudo”, indicó y apuntó su inquietud por poder “lograr producir en nuestro país acero inoxidable”.

“Queremos que los sectores de la minería se sienten, porque van a ser centrales en el siglo XXI. Necesitamos que agreguen más valor aquí en Argentina”, recalcó.

Por último, consideró que “los planes están para tomarlos, y también para modificarlos si no funciona algún aspecto. Pero lo importante es que nos hayamos podido sentar los empresarios, los trabajadores, y el Estado para planificar la Argentina de aquí al 2020. Hace ocho años no sabíamos lo que nos iba a pasar al día siguiente”.

“Los responsables de que esto siga así, somos nosotros: los gobernantes, los empresarios, los trabajadores, los académicos, los 40 millones de argentinos. Este es un plan para los 40 millones de argentinos”, concluyó Cristina Fernández.

Acompañaron a la Presidenta, el ministro de Economía, Amado Boudou, el ministro de Planificación, Julio De Vido, el titular de Corven Motors, Leandro iraola, y el presidente de la Unión Industrial Argentina, José Ignacio de Mendiguren.

También estuvieron presentes en el acto los gobernadores de Santa Fe, Hermes Binner, Buenos Aires, Daniel Scioli; Entre Ríos, Sergio Urribarri; Tucumán, José Alperovich; Formosa, Gildo Insfrán; La Pampa, Oscar Jorge; Misiones, Maurice Closs; Jujuy, Walter Barrionuevo; San Juan, José Luis Gioja; Santiago del Estero, Gerardo Zamora; el vicegobernador de Córdoba, Héctor "Pichi" Campana, y los gobernadores electos de Chubut, Martín Buzzi; de Río Negro, Carlos Soria, y de Santa Fe, Antonio Bonfatti.

El Plan Estratégico Industrial 2020

El libro del Plan Estratégico Industrial 2020 compendia y desarrolla el debate participativo y federal que protagonizaron todos los actores de once cadenas industriales de valor.

Figuran allí las políticas que se pondrán en marcha para alcanzar, en los próximos 9 años, el pleno desarrollo de cada una de esas cadenas productivas.

Contiene políticas generales y sectoriales para duplicar el PIB industrial y llegar a los 140 mil millones de dólares, con un crecimiento anual de 5%.

Se busca además crear 1,5 millón de puestos de trabajo, con una tasa de desempleo sectorial menor al 5%; aumento de la inversión al 28% del PIB; y una sustitución de importaciones por el equivalente al 45% de lo que el país importa actualmente.

El Plan 2020 llevó meses de trabajo con la participación de más de 2.500 personas que debatieron sobre metas y objetivos concretos a alcanzar para el año 2020 en las 11 cadenas de valor que explican el 80% del PIB industrial y más del 60% del empleo.

Esas cadenas está integradas por Alimentos; Calzado, Textiles y Confecciones; Madera, Papel y Muebles; Materiales de Construcción; Bienes de capital; Maquinaria Agrícola; Autos y autopartes; Medicamentos; Software, y Productos Químicos y Petroquímicos.

El libro relata el resultado de los foros, donde se alcanzaron nueve acuerdos para profundizar el proceso de reindustrialización de la Argentina.

Se destaca especialmente la necesidad de un Estado presente que planifique estratégicamente la política industrial, el sostenimiento de un mercado interno pujante y la agregación de valor en origen a las materias primas naturales.

Durante estos encuentros se acordó impulsar una calificación cada vez mayor de los recursos humanos, desarrollar políticas de innovación, diseño y marketing y disponer de materias primas agropecuarias y minerales de calidad.

Participaron del debate industrial más de 100 cámaras empresariales, 20 sindicatos de trabajadores, una veintena de universidades y centros tecnológicos además del Estado en todos sus niveles.