De acuerdo con el informe de ‘Un Techo para mi País’, en una década, la población que habita en medio de la exclusión y la pobreza creció un 55 por ciento desde 2001, aunque los mayores incrementos se dieron en los últimos 5 años.

En números, suman más de medio millón las familias que deben enfrentar diariamente la falta de recursos, la marginalidad, las drogas y los delitos, entre otras carencias y dificultades por vivir en medio de la pobreza, la indigencia y precarias casillas.

De ellas, el grueso está conformada por personas que llegaron de Bolivia y Paraguay. En cuanto a los argentinos, el 82,8 por ciento proviene del interior del país.

Hoy llegan a 864 los asentamientos instalados en los distintos cordones de los suburbios de la Capital.

Datos:

Según el estudio, La Matanza con 156 villas (que albergan a 120.236 familias) concentra el grueso de los asentamientos precarios del Gran Buenos Aires. Los municipios que siguen con mayores problemas de vivienda son los de Quilmes (65 asentamientos y 35.713 familias en malas condiciones sociales), Moreno (49 y 14.210), Pilar (48 y 43.855) y Merlo (42 y 19.965, respectivamente).

Lomas de Zamora, en tanto, si bien cuenta con un número bastante inferior de barrios de emergencia (41), proporcionalmente es el distrito con más personas en situación de riesgo, ya que son habitados por 55.670 familias.

Según el sondeo, en el 65,4 por ciento de las villas continúa en forma incesante la construcción de precarias casillas, producto de la llegada de nuevos pobladores y de su propio crecimiento demográfico, con generaciones de habitantes nacidos en esos barrios.

"El crecimiento de los asentamientos, aun en contextos económicos favorables y pese a los distintos programas sociales, da cuenta del carácter estructural del fenómeno", sostiene el informe.

En el 82,8 por ciento de los casos, migrantes argentinos, provenientes del interior en busca de un mayor acceso a servicios esenciales, conviven con extranjeros, principalmente llegados de Paraguay y de Bolivia.

La provincia de Chaco, gobernada por Jorge Capitanich, es la que más personas deriva al conurbano, con el 19,5 por ciento de los habitantes de las villas con ese origen.

Santiago del Estero, con 16,2, y Corrientes, con 15,6 por ciento, completan los lugares de nacimiento más repetidos entre los vecinos de asentamientos precarios.

Diferente es el caso de Chubut, Río Negro, Neuquén, San Luis, Mendoza, La Rioja, Catamarca y San Juan, que aportan menos del 1 por ciento de los habitantes de las villas de ese sector de la provincia de Buenos Aires.

Pero no cualquiera puede instalarse en un asentamiento. Los nuevos deben pagar su cuota de ingreso. Los habitantes del 72,6 por ciento de las villas aseguraron que se comercializa la tierra de esos barrios marginales. Si no se tiene dinero, tampoco puede conseguirse el techo. En la mayoría de los casos son los propios habitantes del lugar los que imponen el valor de la parcela, mientras que en el 21,8 por ciento de las villas se reconoció que "alguna persona o grupos de personas gestionan la distribución de terrenos en su propio beneficio".