El Instituto señaló que la participación de compradores estuvo compuesta por: 17 por ciento de uruguayos, 17 por ciento de argentinos, 23 por ciento de brasileños, 33 por ciento de europeos, 4 por ciento de estadounidenses y 6 por ciento de otras nacionalidades.

Los datos del INC fueron difundidos por los legisladores opositores en momentos que el gobierno de Uruguay, José Mujica, prepara un proyecto para, de alguna manera, preservar en poder de los uruguayos las grandes extensiones de tierra.

“En lo que va del gobierno del Frente Amplio casi 4 millones de hectáreas fueron extranjerizadas. Ante esto nos tenemos que preguntar si la tierra es un bien más o si debemos elegir un modelo de desarrollo y un modelo social. Para nosotros la tierra tiene un indudable valor social”, dijo el senador blanco Jorge Larrañaga, de Alianza Nacional, consignó El Observador.

El senador  dijo que el INC debe ser reforzado en sus cometidos y es necesario que el gobierno mida el impacto económico, ambiental y social de la venta de campos.

El presidente José Mujica se ha mostrado preocupado por la utilización de las grandes extensiones de tierra, ya presentó un proyecto para gravar los campos superiores a 2.000 hectáreas, y le pidió a los parlamentarios del Frente Amplio que trabajen en una propuesta para limitar la presencia de extranjeros en esos negocios.

De esto se viene ocupando el senador y ex ministro de Ganadería, Ernesto Agazzi, quien ya adelantó que Uruguay seguirá la tendencia mundial.

Sin ir más lejos, durante 2010 el gobierno de Brasil adoptó una norma que establece que la suma de las áreas adquiridas por las empresas bajo control extranjero no podrá ser superior al 25% del territorio de cada municipio del país. Argentina va en el mismo camino.

La preocupación en el gobierno frenteamplista, y en buena parte de la oposición, se basa mayormente en que no solo ciudadanos extranjeros están comprando grandes extensiones de tierra.

Se ha detectado que hay Estados que están haciendo lo mismo. Por ejemplo, Corea es una de las naciones que lleva adelante esa política a través de empresas 100 por ciento estatales.

Además, países como China y Arabia Saudita habían manifestado su interés en comprar tierras en Uruguay con fines productivos. Por otra parte, el gobierno quiere evitar la concentración de la tierra en manos de unos pocos, así sean uruguayos o forasteros.

Según señaló el presidente de Colonización, Andrés Berterreche, la extranjerización de la tierra es consecuencia de la concentración y por eso es necesario atacar primero aquel problema. El senador Enrique Rubio es otro de los que está trabajando en el proyecto impulsado por Mujica.

“Hay demanda creciente de recursos naturales y eso se va a incrementar en los próximos años como manera de invertir en recursos que son cada vez más escasos”, manifestó el parlamentario de la Vertiente Artiguista.