El motivo de la protesta: la reforma del sistema de pensiones que les va a obligar a trabajar hasta los 67 años y a aumentar sus contribuciones. Se prevé que la huelga, que recorrerá el país con un millar de manifestaciones, afecte a colegios, hospitales, tribunales o bibliotecas, pero también a los trabajadores de la agencia que controla las fronteras británicas, la UK Border Agency. En las carreteras se esperan colas de hasta 12 horas para entrar por los puntos más calientes.

A primera hora del hoy (miércoles 30) y según datos de BBC, solo 2.700 colegios, de un total de 20.000, han abierto con normalidad en Inglaterra. El sector de la educación es el más golpeado en el inicio del paro como ya se preveía inicialmente. Tanto es así que el primer ministro, David Cameron, propuso a los empresarios que dejasen a los trabajadores llevar a sus hijos a la oficina. El sindicato que agrupa a los directores de los colegios, uno de los 30 que participan en la protesta, no había participado en una huelga en sus 114 años de historia.

El segundo frente especialmente afectado esta mañana por el paro es el de la sanidad. En los hospitales, miles de citas y operaciones no urgentes (las previsiones calculaban alrededor de 60.000) han sido canceladas o reprogramadas. El Gobierno estima que solo en Inglaterra (la huelga afecta también a Escocia, Gales e Irlanda del Norte), unos 400.000 facultativos apoyarán el paro.

BAA, la empresa propietaria del aeropuerto de Heathrow, el principal del país y de mayor tráfico de Europa, ha informado de que no hay "retrasos significativos" en los puestos de control fronterizo. En Heathrow, a la protesta por la reforma de las pensiones se une el malestar por una reciente polémica política sobre la suspensión de controles a los viajeros procedentes de la Unión Europea en los momentos de máxima afluencia. El Gobierno ha reclutado a algunos de sus empleados para minimizar, junto a agentes de policía entrenados, el impacto del paro en los puestos de inmigración. Gatwick, el segundo aeródromo británico, tampoco está sufriendo grande demoras, aunque sí espera que se produzcan a lo largo del día.

Lejos de buscar el entendimiento con los sindicatos, el ministro de Economía, George Osborne, anunció ayer que el sector público perderá 700.000 empleos en los próximos años, en lugar de los 400.000 hasta ahora previstos. Y los salarios, congelados este año y el siguiente, no podrán aumentar más del 1 por ciento en 2013 y 2014.

Osborne anunció también medidas más conciliadoras, como la suspensión del aumento de 3 peniques en el impuesto sobre la gasolina; un tope del 6,2 por ciento (1 por encima de la inflación) en lugar del 8,2 por ciento en el aumento de los precios del ferrocarril; facilidades crediticias por 47.000 millones de euros para las pymes; 1.200 millones adicionales para regeneración de las regiones; 130.000 plazas adicionales para cuidados infantiles; ayudas a la compra de vivienda para 100.000 personas, y un plan de obras públicas por 35.000 millones de euros, de los que dos tercios deberían llegar desde el sector privado pero el Estado hará inversiones nuevas por casi 6.000 millones de euros en tres años.

Algunas de las medidas han sido bien recibidas por la CBI, la Confederación de la Industria Británica, en particular las dirigidas a las pymes y los proyectos de mejora de las infraestructuras viarias.

Los recortes de Camerón

Crecimiento: Las previsiones han bajado al 0,9 por ciento en vez del 1,7 en 2011; al 0,7 por ciento en vez del 2,5 en 2012 y al 2,1 por ciento en 2013

Deuda: 125.000 millones de euros más de lo previsto en cuatro años. En total, emisiones de 149.000 millones en 2012; 140.000 en 2013 y 117.000 en 2014

Sector público: Salarios congelados en 2011 y 2012, con un aumento máximo del 1 por ciento en 2013 y 2014. Recorte de 700.000 empleos públicos en lugar de 400.000

Infraestructuras: Plan de 35.000 millones de euros de inversión en 10 años. Dos tercios serán dinero privado

Economía: Las ayudas fiscales a las pequeñas y medianas empresas se extienden hasta abril de 2013

Ayudas sociales: Se anula la subida de tres peniques del impuesto a la gasolina. Se ponen límites a la subida del precio del ferrocarril. Se crean 130.000 nuevas plazas para cuidado de niños. Mejora de los programas sociales.

Fuente y foto: El País, España