Jobs fue un pionero en la transformación de la computadora: de una curiosidad fabricada por jóvenes aficionados a un artefacto doméstico de primera necesidad, aunque sus computadoras Macintosh eventualmente perdieron casi toda su participación de mercado ante las PC que contaban con el sistema operativo Microsoft Windows.

Guió a Apple, convirtiéndola de una empresa rudimentaria de dos empleados en un gigante del Silicon Valley, especialmente después del lanzamiento de la Apple II, la primera computadora de uso masivo. Su surgimiento hace 30 años obligó a IBM Corp. y a otros competidores a esforzarse por igualarla.

Jobs era un hombre carismático y expresivo, un vendedor por naturaleza y un oráculo de su industria que parecía intuir las necesidades de los consumidores antes que ellos mismos.

Solía subir al escenario en las ferias y eventos de Apple en jeans, zapatos deportivos y suéteres negros, hechizando a la audiencia con sus más recientes innovaciones y concluyendo siempre con una presentación final precedida con la frase: "Hay un asunto más".

Su insistencia en la estética minimalista, el diseño cuidadoso y el uso de materiales de alta calidad hizo que los artefactos de Apple sean calificados como de alto calibre. También justificó los altos precios, aunque eventualmente la competencia le obligó a bajarlos.

En una entrevista para un documental transmitido en 1996 por la televisión estadounidense, Jobs recordó cómo creció en la década de 1970 y cómo su generación prefería la poesía en lugar de las finanzas. "Creo que eso fue maravilloso y creo que ese mismo espíritu puede ser introducido en productos, y que esos productos pueden ser vendidos a gente que apreciará ese espíritu", comentó.

En privado, sin embargo, otros lo calificaban de jefe autoritario y errátil que hacía exigencias irrazonables y humillaba a sus empleados. Su biógrafo Alan Deutschman lo calificó de "emocionalmente inestable y excesivamente errátil". En su vida personal, Jobs negó por dos años ser el padre de Lisa, quien fue hija de su novia Chrisann Brennan y que nació en 1978. Años más tarde, bautizaría a un modelo de computadora con ese nombre.

El carisma y fortaleza de Jobs parecían invencibles. Uno de sus ingenieros comentaba que en su presencia se creaba un "campo de realidad distorsionada" porque, en persona, era capaz de convencer a cualquiera sobre cualquier cuestión, aun cuando uno volviera a discrepar en cuanto él se iba.

Origen humilde

De orígenes humildes e hijo de una madre soltera, Jobs nació en febrero de 1955 y fue adoptado por una pareja de clase trabajadora cuando tenía una semana de vida.

Sus padres adoptivos fueron Paul, un maquinista, y Clara Jobs, contable de profesión.

Se graduó en 1972 en el instituto Homestead, de Los Altos (California), época en la que trabajó en Hewlett-Packard, e ingresó en la universidad Reed College (Portland), que abandonó tras el primer semestre para fundar Apple en un garaje de Mountain View junto a su amigo Steve Wozniak.

La creación de la bestia.

Para ello tuvieron que vender una furgoneta y una calculadora científica, con los que consiguieron recaudar 1.300 dólares para emprender la aventura al frente de Apple. Allí, en aquel garaje, nació el primer ordenador personal de la compañía: The Apple.

Después llegaron Apple II, Lisa y, en 1984, Macintosh, una máquina que, al incorporar las últimas innovaciones del momento, como el ratón, el interfaz gráfico y la impresora láser, puso la publicación de textos al alcance de las masas.

Años después llegó el "iMac" de varios colores, un producto que transformó el concepto del ordenador tradicional y, no menos importante, el paso al sistema operativo basado enteramente en Unix (el OS X).

La caída (temporal)

Jobs abandonó la empresa a mediados de la década de los años 80 debido al auge de las computadoras con el sistema de operación de Microsoft y creó Next Computer, que nunca fue un éxito comercial pero sentó las bases para su vuelta a Apple, donde se encargó del diseño de los iMac y, tiempo después, de los iPod.

La compra en 1996 de Next por parte de Apple trajo de nuevo a Jobs a la compañía que cofundó, y desde 1997 sirvió hasta este año como su presidente ejecutivo.

Jobs era uno de los empresarios más acaudalados de Silicon Valley, con un patrimonio que, según los cálculos de la revista Forbes, alcanza los 5.100 millones de dólares e incluye, además de los títulos de su empresa, una importante participación en el grupo Disney.

El capítulo Pixar

Previamente había sido el presidente ejecutivo del estudio de animación Pixar, hasta que fue comprado por The Walt Disney Company en 2006, momento en el que pasó a formar parte de la junta directiva de la compañía.

Esa incursión en el mundo del cine comenzó en 1986, cuando el entonces exdirectivo de Apple pagó 10 millones de dólares por una división de Lucasfilm dedicada al diseño de computadoras de alta capacidad gráfica, que se convertiría en Pixar.

Bajo su liderazgo, se crearon películas como "Toy Story", todo un éxito continuado por sus secuelas, que sentó las bases de un nuevo estilo en el mundo de la animación y que sigue siendo el gran referente del estudio.

Jobs, a quien sus competidores en el mundo de la informática han dedicado hoy palabras de respeto y admiración, era amante de la música de Bob Dylan e íntimo amigo del actual gobernador de California, Jerry Brown.

"El mundo raramente ve a alguien quien ha tenido el profundo impacto que Steve ha causado, los efectos de eso serán percibido por muchas generaciones en el futuro", afirmó Bill Gates, presidente de Microsoft, quien afirmó que le extrañara "inmensamente".

Jobs estaba casado con Laurene Powell, con quien contrajo matrimonio en 1991 y tuvo tres hijos, que se sumaron a Lisa, fruto de una relación anterior.