El país vive una peculiar situación: ante los bajos niveles de desocupación (5,9 por ciento), existe una falta de personal con experiencia que transmita las claves de ciertos oficios para mejorar la calidad de mano de obra.

El primer sector en advertirlo fue la construcción y los sindicatos lograron que el Poder Ejecutivo permita que aquellos trabajadores que ya se jubilaron vuelvan a las obras para transmitir todo lo que saben.

A juicio del gobierno de José Mujica, esa experiencia fue exitosa y por eso ahora, a través de un proyecto de ley, extenderá el mismo régimen a todos los rubros con alta demanda de mano de obra.

El mandatario defiende la iniciativa porque, entiende, es el camino más adecuado para que los jóvenes adquieran los valores del trabajo. Por ello, el plan prevé que a cambio del ingreso de los ex empleados, las empresas contraten a pasantes jóvenes para que tengan su primera experiencia laboral.

El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, aseguró que es la oportunidad ideal para dar un empujón a esa franja etaria. “No sólo pueden transmitir los conocimientos concretos sino además los valores, como que al trabajo se llega en hora y hay que ir todos los días”, señaló.

El régimen funcionará cuando haya una gran demanda medida objetivamente y caerá cuando ese panorama haya cambiado. El texto del borrador establece que habrá autorización del Poder Ejecutivo cuando “no se reporte la caída del empleo en el sector en dos trimestres consecutivos”. Los acuerdos serán revocables.

Los jubilados mantendrán el cobro por su pasividad y sumarán el salario privado. No podrán tener más de 70 años y trabajarán por un máximo de seis horas diarias. Los contratos serán por seis meses con posibilidad de extenderlos por otro semestre.

Fuente: El Observador