Nobel de Medicina

El biólogo celular canadiense Ralph Steinman, fallecido días atrás, prolongó su propia vida gracias a la investigación de inmunoterapia de célula dendrítica con la que trató su cáncer de páncreas y que le valió recibir hoy el Premio Nobel de Medicina.

Michel Nussenzweig, uno de los estudiantes del profesor canadiense, explicó el trabajo que realizaron para descubrir las células dendríticas centinelas en el sistema inmunológico, un estudio con el que el propio Steinman trató el cáncer de páncreas que se le diagnosticó hace cuatro años. "Su sueño era utilizar su descubrimiento para desarrollar vacunas y ese sueño está bastante cerca", afirmó Nussenzweig durante esa conferencia, en la que participaron entre otros el presidente de la universidad neoyorquina, Marc Tessier-Lavigne.

Tessier-Lavigne y otros académicos de la Universidad Rockefeller aseguraron que Steinman habría estado "entusiasmado" de recibir el premio.

En Estocolmo, la Fundación Nobel dijo que mantendrá la concesión del premio en Medicina a Steinman, que fue distinguido junto al estadounidense Bruce Beutler y el francés Jules Hoffmann por sus aportaciones al estudio del sistema inmunológico.

La decisión llegó casi al mismo tiempo de conocerse la muerte del inmunólogo canadiense, e inicialmente se dijo que el destino del galardón no estaba claro, ya que según los estatutos de 1974, los premios Nobel no pueden concederse a título póstumo, a no ser que el galardonado muera en el período transcurrido entre la concesión y la entrega del mismo.

Nobel de Química

El Nobel de Química 2011 recayó en el israelí Daniel Shechtman, descubridor de los cuasicristales, que transformaron "de forma fundamental" el modo de concebir la materia sólida, según la Real Academia de las Ciencias sueca. Hasta el hallazgo de Shechtman en 1982, se creía que los átomos en cualquier material sólido estaban contenidos dentro de cristales en patrones simétricos que se repetían de forma periódica.

Pero Shechtman encontró lo que entonces se consideraba una "imposibilidad", unas estructuras en las que los átomos están contenidos en un patrón que no se repite, como los mosaicos árabes del palacio de la Alhambra de Granada, destacó en su explicación del premio la Real Academia sueca. La importancia del hallazgo del científico israelí descansa ante todo en "su significado para la investigación básica", la que se centra en el conocimiento de los principios fundamentales de la naturaleza, señaló en la rueda de prensa de presentación del premio Sven Lidin, miembro del Comité Nobel de Química.

Aunque muchos cuasicristales han sido producidos en laboratorios, también se han encontrado en la naturaleza, como en muestras de minerales en el río ruso Khatyrka.

Y aparecen en uno de los tipos de acero más duros del mundo, que se usa para producir hojas de afeitar y finísimas agujas para operaciones oculares.

Los científicos experimentan en la actualidad con los cuasicristales en otros productos como sartenes y motores diesel, y se emplean además para recubrimientos protectores antiadherentes por su condición de malos conductores de la electricidad y su dureza.

Nacido en Tel Aviv en 1941 y asociado al Instituto Israelí de Tecnología de Haifa, Daniel Shechtman realizó sin embargo su hallazgo durante una estancia como investigador en el estadounidense Instituto Nacional de Estándares y Tecnología en 1982.

Nobel de Física

La Real Academia de las Ciencias sueca distinguió a los científicos estadounidenses Saul Perlmutter, Adam Riess y Brian Schmidt con Nobel de Física, que de forma paralela llegaron en 1998 a la conclusión de que el universo se expande cada vez más rápido.

"Creemos que los premios Nobel son logros personales, pero en realidad son una celebración de la astronomía y de la ciencia que se ha venido desarrollando en los últimos cien años", explicó Schmidt a los medios en la capital de Australia, donde realiza parte de su trabajo en el observatorio de Mount Stromlo.

Schmidt, quien reside en Australia desde 1994, resaltó que el Nobel sirve para reconocer el trabajo que se hace en este país en el campo de la astrofísica.

El nuevo premio Nobel, que imparte clases en la Universidad Nacional Australiana, espera que este galardón permita "el avance de la ciencia en Australia e inspire a los jóvenes científicos" y adelantó que tras consultar con los otros galardonados, piensa destinar el dinero a "alguna clase de obra social".

El académico explicó a la prensa que al principio se tomó a broma la llamada de una mujer con acento sueco que le felicitaba por ser uno de los ganadores del premio en la categoría de Física este año.

A pesar de ser consciente de la importancia de este premio, el científico, de 44 años, impartirá hoy clases de cosmología a sus alumnos del tercer año.

Diversos científicos partieron de la teoría de la relatividad de Einstein, para demostrar a través de las observaciones realizadas en la década de 1920 que el universo estaba en expansión.

Los científicos creían hasta hace poco más de una década la gravedad ralentizaría el crecimiento de Universo, pero "lo que hallamos fue lo contrario, que el Universo se expandía con rapidez", explicó Schmidt.

"Al descubrir un Universo que se expande con rapidez, nuestro equipo en realidad descubrió que un 75 por ciento del Universo es esta cosa mágica llamada energía negra", agregó el científico.

La primera ministra australiana, Julia Guillard, se mostró orgullosa hoy y explicó que el galardón hace sentir también orgullosos a los australianos por la "calidad mundial" de sus investigadores.

Con sus poco más de 21 millones de habitantes, Australia aloja al 0,3 por ciento de la población mundial, y produce el 3 por ciento de conocimiento, según la cadena de televisión Sky News Australia.

La Academia Sueca desvelará mañana el ganador del premio de Literatura y al día siguiente el Instituto Nobel Noruego dará a conocer en Oslo el de la Paz, mientras que el de Economía, la última de las siete categorías del premio, se fallará el lunes.