También la ley prevé castigar a los que publiquen información en Internet sobre las escuchas telefónicas de los magistrados, lo que motivó que el popular sitio mundial Wikipedia –en su versión italiana– hiciera una huelga de tres días clausurando los accesos de los internautas.

Las reacciones internas e internacionales contra la extensión de la ley mordaza también a Internet han sido tan fuertes que ayer los parlamentarios berlusconianos decidieron en la Comisión de Justicia de Diputados aliviar la ley “asesina blogs”, como había sido bautizada. Solo los sitios registrados on line deberán publicar las desmentidas que les lleguen, sin posibilidad de replicar, y no los blogs privados, que corrían serio riesgo de cerrar ante el castigo de multas de 15.000 euros.

En realidad, la ley mordaza, que desde hace dos años Berlusconi trata de imponer en el Parlamento, donde cuenta con mayoría adicta, apunta al objetivo de impedir la difusión de escuchas telefónicas de los magistrados que investigan sus andanzas en festines organizados con chicas lindas y ligeras, incluso menores, según los jueces. También a desviar la atención de la opinión pública en medio del caos político imperante y el deterioro vertiginoso de su gobierno.

Se había llegado a un acuerdo entre la mayoría y la oposición para establecer una audiencia “filtro” en la que jueces, fiscales y abogados defensores estipularían cuáles eran las llamadas que tenían que ver con los delitos investigados y cuáles carecían de relevancia. Pero hace dos días, de improviso, la mayoría berlusconiana hizo saltar los acuerdos imponiendo una rígida prohibición de publicar nada hasta la audiencia “filtro” y aún después. Este nuevo cerrojo provocó la renuncia de la diputada Giulia Bongiorno, una famosa abogada que pasó a la oposición, por considerar que Berlusconi había clausurado todos los espacios de libertad.

El primer ministro quiere al parecer imponer incluso un voto de confianza para asegurarse que la ley mordaza pase sin problemas el miércoles en Diputados. “Hemos llegado ya al delirio”, dijo el líder del partido Democrático, principal fuerza de la centroizquierda, después que Berlusconi insistió en imponer la ley mordaza y anunció que proyectaba cambiar el nombre de su Partido de las Libertades, en“Forza Gnocca”.

Apenas lo dijo estalló una borrasca, porque “gnocca” es forma de llamar a las chicas lindas y desenvueltas, pero también es un término más bien vulgar para aludir a la vagina. “Mientras dijo esa barbaridad realizaban en Barletta los funerales de cinco mujeres trabajadoras que murieron al caerse un edificio”, dijo en el Parlamento una diputada del PD, rápidamente insultada en términos irreproducibles por parlamentarios de la Liga Norte de Umberto Bossi, aliada de Berlusconi.

Desde hace dos días hay manifestaciones en el centro de Roma, que se intensificarán la semana próxima, con mucha gente que se pone cintas en la boca que tienen escrito: “ley mordaza”.

Berlusconi quiere que la ley, tras un voto aprobatorio en Diputados, pase al Senado donde será fácilmente sancionada. Pero se cree que será difícil que el presidente Giorgio Napolitano no vete al menos en parte la polémica norma.