Desde el Partido Nacional, Jaime Trobo (Herrerismo) aseguró que lo que menos puede decir el kircherismo es que son pacifistas. “Los hechos hablan por sí solos. La actitud del gobierno argentino apoyando a los piqueteros de Gualeguaychú no fue precisamente una actitud de paz”.

Por su parte, el frenteamplista Rubén Martínez Huelmo (Espacio 609) dijo que en el marco del conflicto binacional hay cosas “imposibles de disimular”, y remarcó el apoyo del kirchnerismo al corte de ruta por parte de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú. Asimismo, reclamó: “Estuvieron los puentes cerrados. Hubo una clara violación al Tratado de Asunción. Además, Tabaré tampoco habló en ningún momento de mandarles los portaaviones”, sentenció.

Trobo agregó al medio uruguayo Últimas Noticias que “la beligerancia no la comenzó Uruguay, sino el gobierno de Argentina, permitiendo que los cortes de los puentes violaran en forma clara el acuerdo del Mercado Común del Sur (Mercosur)”.

El colorado Fernando Amado (Vamos Uruguay) expresó que “la del matrimonio Kirchner no es una trayectoria pacifista”, argumentando la “notoria militancia en el Movimiento Justicialista de Liberación (Montoneros). Amado señaló que el apoyo de Néstor Kirchner al bloqueo de la ruta 136 “no fue un gesto de paz”. Además, “la actual presidenta tuvo un gesto muy infeliz y de mucho desprecio hacia Tabaré Vázquez en 2007 en su discurso de asunción. Lejos estuvo de ayudar a la paz”, sostuvo. Amado consideró “acertado” el pensamiento de Vázquez, aunque dijo que “su error fue el momento elegido para expresarlo”.

En tanto, el senador colorado Tabaré Viera (Propuesta Batllista), cursó ayer un pedido de informes a Cancillería ante lo expresado por Vázquez sobre una eventual guerra con Argentina por la planta de UPM (exBotnia). Al respecto, Viera procura conocer información sobre los contactos que la cartera comandada por Luis Almagro sostuvo con su par argentina por este tema, que generó una gran polémica en ambas orillas del Río de la Plata.