(01.10.2017) Los resultados del referéndum en Catalunya han puesto números a la nueva exhibición de capacidad de movilización por parte de los partidarios de la independencia en este 1 de octubre del 2017. El ‘sí’ ha ganado con un 90 por ciento de los votos del referéndum en Catalunya, frente a un 7 por ciento de votos contrarios a la independencia. 2,2 millones de personas han participado en la consulta convocada por el Govern para 1 de octubre del 2017, sin contar con las papeletas incautadas.

La votación convocada por el Govern y suspendida oficialmente por el Tribunal Constitucional se ha desarrollado en circunstancias electorales excepcionales y con duras cargas policiales en algunos puntos de votación.

Según ha explicado el portavoz del Govern, Jordi Turull, 319 colegios electorales -de los 2.315 previstos- han tenido que cerrar. “No se ha podido votar con normalidad, ni mucho menos”, ha subrayado, antes de añadir: “El día será largo y el recuento será largo y pedimos en este estado de sitio toda la comprensión y paciencia. Esta noche nos podremos contar por millones”.

En las últimas elecciones al Parlament catalán, los partidos independentistas obtuvieron un total de 1.966.508 votos (1.628.714 de Junts pel Sí y 337.794 de la CUP), con una participación del 74,9 por ciento.

Un año antes, 2,3 millones de catalanes habían participado en la consulta del 9-N, según los datos que proporcionó la Generalitat. De ellos, 1.861.753 (el 80,8 por ciento) votaron a favor de que Catalunya se convirtiera en un Estado y que este fuera independiente (sí-sí). La opción de que Catalunya fuera un Estado no independiente (sí-no) recibió 232.182 votos (10,1 por ciento), y el ‘no’ a que Catalunya se constituyera en Estado obtuvo 104.772 votos (4,5 por ciento).

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, compareció este domingo por la noche para expresar que Cataluña “se ha ganado el derecho a tener un Estado independiente” y en consecuencia, esta semana trasladará al Parlament los resultados de la jornada electoral para “que todo se desarrolle como en la ley del referéndum”.

Puigdemont empezó dirigiéndose “a las 800 personas que han sido atendidas por la brutalidad policial, algunas de las cuales han padecido lesiones de consideración. A vosotros, que habéis enseñado el civismo de un pueblo pacífico que quería votar, os doy las gracias. El Estado español ha escrito una página vergonzosa en la historia de su relación con Cataluña. No es la primera vez. Aunque estamos en la UE y en el siglo XXI, la respuesta del Estado ha vuelto a ser la misma, violencia y represión. Hemos dicho que esto se ha terminado”, explicó.

“En este camino tengo que hacer una apelación directa a Europa. La UE no puede seguir mirando hacia otro lado. Somos ciudadanos europeos que sufrimos violaciones directas de la carta de Derechos Humanos, conviene que refuerce estos valores. Es necesario que actúe. La situación que se ha generado por la intransigencia y por la negación de la realida, por la hostilidad ya no es un tema interno, es de interés europeo, que apela a los valores fundamentales del espacio que hemos construido desde hace décadas”, explicó. Por todo ello, Puigdemont dijo que “nos hemos ganado el derecho a ser escuchados, respetados y reconocidos. Millones de personas han hablado alto y claro, tenemos derecho a decidir nuestro futuro, a la libertad y vivir en paz y fuera de un estado incapaz de ofrecer una sola solución convincente. Por eso hoy nos hemos ganado el derecho de tener un Estado independiente, en consecuencia, el Gobierno que presido trasladará al Parlament de Cataluña los resultados de la jornada de hoy para que todo se desarrolle como en la ley del referéndum”.

Una victoria desde la madrugada

En concreto, desde antes de las cinco de la mañana se vio que el Govern contaba con algo esencial en democracia: movilización ciudadana a favor del referéndum. Centenares de ciudadanos se concentraban frente a los puntos de votación. Era el primer indicio favorable a las tesis de la Generalitat, y ya a las ocho podían comparecer con gesto satisfactorio Turull y Romeva con otro golpe de efecto: el censo universal, que significaba que los ciudadanos podían votar en cualquier colegio gracias a un sistema de recuento digital.

Una hora más tarde, coincidiendo con la apertura de los colegios, comenzaba a desplegarse la violenta actuación de la Guardia Civil y la Policía Nacional en colegios electorales de Barcelona y de otros puntos del país. Entonces el Govern volvía a ganar la batalla, esta vez dada la condición de víctima de numerosos ciudadanos golpeados en los colegios electorales donde la policía se llevaba las urnas y el material del referéndum.

“Lo que nos están haciendo no tiene nombre”

A partir de ahí empezaba una reacción de gran carga emotiva por parte de la Generalitat. No en vano el propio Puigdemont no podíavotar en Sant Julià de Ramis, en su colegio electoral, porque había entrado la policía a actuar contra las urnas. Lo hacía en Cornellà de Terri, pero posteriormente se desplazaba, emocionado, a Sant Julià. Y allí proclamaba la frase del día: “La imagen exterior del Estado ha llegado a cotas de vergüenza que le perseguirá para siempre”. También se refería a la actuación de los catalanes al ir a votar: “Nos acompañará para siempre”. Un punto y aparte, en definitiva. “Lo que nos han hecho no tiene nombre”, clamaba una fuente gubernamental de primer nivel.

Heridos

La cifra de heridos y contusionados en las actuaciones y cargas policiales por el 1-O se eleva a 844 personas, 128 de ellos hospitalizados, según el departamento de Salut de la Generalitat. A esta cifra hay que añadir al menos 9 agentes de la Policía Nacional y dos de la Guardia Civil, según el Gobierno. Éste ha sido el último dato ofrecido por el gobierno de la Generalitat alrededor de las 21.30 horas. Dos de los heridos que se e encuentran en un estado más grave están en los hospitales de Sant Pau y Vall d’Hebron.

Por demarcaciones, ha habido 355 heridos en Barcelona –294 en Barcelona ciudad, 46 en el área metropolitana norte, 15 en área metropolitana sur–, 46 en la Catalunya Central, 249 en Girona, 27 en Tarragona, 111 en Lleida, 55 en Terres de l’Ebre y 1 en el Alt Pirineu y Aran.

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