El repertorio de anuncios, que suponen resignar R$ 2.800 millones (US$ 1.500 millones) en ingresos tributarios el próximo año, incluye 2 novedades centrales orientadas al consumo: la reducción del impuesto a los préstamos personales del 3 al 2,5 pr ciento y a los electrodomésticos de línea blanca (pasará de 4 a 0 por ciento para las cocinas, de 15 a 5 por ciento para las heladeras y de 20 a 10 por ciento para los lavarropas).

Pero también se dispuso la devolución del impuesto de 3 por ciento para exportadores de bienes industriales y la eliminación del que gravaba a las pastas, la harina y el pan.

La onda expansiva llegó al mercado de capitales y se ordenó el levantamiento del impuesto sobre las compras extranjeras de acciones brasileñas y sobre los bonos corporativos de largo plazo relacionados con proyectos de infraestructura (el resto mantiene el gravamen de 6 por ciento)

"Nos estamos preparando para un crecimiento del 5 por ciento en 2012", arriesgó el ministro Guido Mantega. Pero el mercado especula con una expansión en torno al 3,5 para el año que viene, la mitad del avance registrado en 2010, cuando Brasil tuvo su mayor expansión en 24 años.

Con las nuevas medidas, las autoridades estarían buscando garantizar que 2011 cierre arriba del nivel psicológico del 3 por ciento.

El gobierno está preocupado con la caída de las ventas al por menor. El mercado nacional sigue siendo la principal apuesta para acelerar la economía y superar los efectos de la crisis económica internacional.

A pesar del aumento del endeudamiento de la población en los últimos años, el gobierno no ve riesgo de burbuja de crédito en el país.

En Brasil, a diferencia de USA y de Europa, el aumento del crédito se ha producido en un ambiente de altas tasas de interés. Los plazos de financiación tampoco son tan largos.

En estos países, las personas simplemente aprovecharon los intereses bajos y la financiación a largo plazo para tomar más créditos.

Igual que en 2008

“No dejaremos que esa crisis internacional contamine la economía brasileña, que se distingue de las otras economías; nosotros continuamos el crecimiento. Tenemos cómo impedir esa contaminación externa y nos estamos preparando para un 2012 con un crecimiento de 5%, esa es nuestra meta”, dijo Mantega.

El ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel, había anticipado que el foco de esta nueva ronda de estímulos sería el crédito. "Vamos a levantar algunas restricciones que se habían hecho a principios de año, como las tales macro-prudenciales", dijo el ministro.

Pimentel también afirmó que había varias acciones que se pueden hacer en el área de crédito, además de la reducción de impuestos.

A principios de noviembre, el Banco Central redujo la cantidad de dinero que los bancos deben mantener en reserva (efectivo mínimo) para realizar préstamos a corto plazo y mediano plazo.

La medida abre un espacio para estimular el consumo a fin de año. El Banco Central también desistió de aumentar el pago mínimo de la tarjeta de crédito, que pasaría del 15 al 20 por ciento del valor de la factura de este mes.

El inicio del ciclo de reducción de la tasa básica de interés Selic también produce efectos positivos para el mercado de crédito.

En esta línea de estímulo, el Consejo Monetario Nacional (CMN) aprobó una nueva regla que favorece a los bancos pequeños y medianos en las transacciones de venta de carteras de préstamos.

Y el Gobierno anunció una reducción del Impuesto a las Operaciones Financieras (IOF) sobre el crédito al consumidor de 3 a 2,5 por ciento al año.

También eliminó el IOF de 2% para las colocaciones de extranjeros en acciones de la Bolsa, para facilitar las captaciones económicas de empresas brasileñas, entre otros estímulos que conciernen a los extranjeros.

El objetivo de estas medidas es enfrentar el costo financiero en el país “que todavía está muy alto”, dijo el ministro.

El Gobierno anunció también una reducción del Impuesto a los Productos Industrializados sobre electrodomésticos, como heladeras, cocinas y lavadoras: toda la linea blanca.

Los grandes empresarios del retail ya salieron a decir que los precios de la línea blanca retrocederían en promedio entre el 10 y el 15 por ciento y que las ventas podrían subir un 10% adicional en diciembre.

Tampoco faltó la reacción institucional positiva del Bovespa, en un momento en que unas 40 empresas mantienen en ‘hold’ su decisión de salir a Bolsa.

Sin la presión especulativa generada en torno a la apreciación del real, ahora el Gobierno parece sentirse cómodo como para volver a alentar un ingreso de capitales que permitirá a las empresas locales fondearse a menor costo.

Mantega consideró esa medida “una señal importante para que el empresario continúe invirtiendo y apostando en el mercado interno” e indicó que ha habido acuerdos con la industria para que mantenga el empleo.

La directora-gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, de gira por Sudamérica, elogió la “solidez” de la economía brasileña y las políticas macroeconómicas y financieras del país, tras reunirse con la presidenta Dilma Rousseff y con Mantega.

Brasil está más inmune y mejor protegido que otros países de los efectos de la contaminación, de las consecuencias de la crisis del euro”, expresó Lagarde.

El Gobierno brasileño ya había anunciado semans atrás otras rebajas de tributos a la industria, el sector más afectado por la crisis, entre otras las contempladas en el programa Brasil Mayor para el sector industrial, especialmente en las áreas de más generación de empleo, como la industria automotriz.

Las medidas anunciadas ahora y que ya entraron en vigor, son similares a las que Brasil adoptó para enfrentar la crisis de 2008, “y deben tener un impacto positivo en la economía”, dijo Alex Agostini, economista jefe de la calificadora Austin Rating.

Así, Brasil avanzó en la desactivación de muchas de las medidas implementadas no hace más de 1 año cuando la economía todavía bullía y el surgimiento del crédito parecía una amenaza contra la inflación.

Tasa de interés e inflación

A pesar de la caída de 0,5 punto porcentual en la tasa de interés básica Selic, anunciada este miércoles 30/11 por el Comité de Política Monetaria (Copom) -de 11,5% a 11% al año- Brasil todavía está en la incómoda posición de un país que paga la tasa de interés reales más alta del mundo.

La tasa Selic es la tasa que el gobierno paga, por año, para lanzar sus títulos públicos. El interés que se cobra al consumidor en el sobregiro, tarjeta de crédito o préstamo personal es mucho mayor. En la tarjeta de crédito, por ejemplo, el interés anual es del 200%.

Sin duda que es el punto sobre el que se requiere bastante trabajo gubernamental.

Un ranking elaborado por Cruzeiro do Sur Corretora muestra que el país paga una tasa de interés real básica de 5,1%, la tasa más alta entre los 40 países encuestados.

De acuerdo con el estratega Jason Vieira, quien elaboró el ranking, sería necesario que el país redujera la tasa Selic 3,50 puntos porcentuales más para abandonar el puesto Nº1 de la lista.

"Ni siquiera una decisión audaz, en la que el Comité de Política Monetaria redujera la tasa Selic en 1 punto porcentual sacaría a Brasil de la cima del ranking. E incluso con un aumento en las proyecciones de inflación en todo el mundo, incluyendo Brasil, el país sigue con tasas de interés reales más altas del mundo", explicó Vieira.

De acuerdo a él, el ranking de interés real es elaborado descontándose la inflación proyectada para los próximos 12 meses.

Hungría, en 2do. lugar, paga la mitad del interés real brasileño. Si redujera la tasa Selic 3,5 puntos, Brasil quedaría con un interés real de 2,3% frente al 2,5% de Hungría. El martes 29/11, el banco central húngaro elevó su tasa de interés por 1ra. vez desde enero, de 6,00% a 6,50% al año.

En 3er. lugar en la encuesta quedaron Indonesia y Chile, con una tasa de interés real del 1,5%.

China aparece en el ranking del interés con una tasa anual del 1 por ciento, empatada con Rusia, también con un 1 por ciento por año.

La Argentina ocupa el puesto Nº 18, con interés negativo del -0,6 por ciento.

Publicado el pasado lunes, el Boletín Focus, que refleja las expectativas del mercado, mostró que los economistas esperan que la tasa Selic llegue a diciembre de 2012 en 10 por ciento.

"Pero hay gente en el mercado apostando a que la tasa podría caer aún más y alcanzar el 9 por ciento en el 2012", dice el analista de un banco.

Como la mayoría de los países de la zona euro no crecerá -o crecerá muy poco este año y el próximo año- Brasil exportará menos para esa región, lo que podría afectar el crecimiento económico del país. Bajando la tasa de interés, el gobierno le da un respiro adicional al crédito y estimula la economía.

El problema es que una caída en las tasas de interés podría acentuar las presiones inflacionarias. Este año, el IPCA (índice de precios al consumidor) sigue por encima del techo del objetivo fijado en 6,5 por ciento y hay grupos de productos con una inflación aún mayor, como indumentaria (10 por ciento en 12 meses), y alimentos y bebidas (aumentaron 8,5). Además, a principios de 2012, el sueldo mínimo tendrá un reajuste del 14 por ciento.

Pero el Gobierno hoy prefiere asegurarse que no habrá aterrizaje accidentado. La expectativa es que el aumento de precios ceda de 6,5 por ciento en 2011 a 5,6 en 2012, aún lejos de la meta de 4,5 por ciento.

"La expectativa es que la inflación se mantenga elevada el año que viene. No podemos olvidar que 30 millones de personas entraron en el mercado de consumo en los últimos años. Los ingresos de estas personas aumentó y hay más líneas de crédito. Por lo tanto, la presión sobre la inflación continuará", dijo el economista Ivo Barbiero, presidente de proScore, oficina de información y análisis de crédito.