"La gira [por Estados Unidos] es para mí importante porque, figúrate: yo, Andrés Calamaro, voy a interpretar rock en castellano en el país del rock, en un lugar donde Keith Richards [de The Rolling Stones], grabó un disco y en donde recientemente estuve grabando con Los Tigres del Norte su Unplugged", dice a ¡holaLA! el icono argentino del rock en español, vía telefónica desde Madrid, España.

Calamaro, quien ha interpolado su carrera artística como solista e integrante de las bandas de rock en español Raíces, Los Abuelos de la Nada y Los Rodríguez, explica que en este tour — que podría ser el "último" de su carrera— cantará éxitos pasados —como Mi enfermedad, Flaca y Alta suciedad— y nuevos —como Estadio Azteca, El salmón y Paloma—.

"Fijaté que, en contra de la corriente y toda lógica, estoy emocionado con esta [gira] porque Estados Unidos ha sido siempre para mí un país exótico, tal vez porque para los músicos estadounidenses mis discos de rock en castellano han sido exóticos", expresa con voz entusiasta el cantautor de ya 50 años, que hace poco concluyó su gira mundial On the Rock, que estuvo en México y varios países de Centroamérica y Sudamérica.

El ganador de múltiples premios Grammy manifiesta que fue "una experiencia de gran impacto" el haber sido parte de la nueva producción de Los Tigres del Norte —titulada MTV Unplugged: Los Tigres del Norte and Friends (2011)—, debido a que es un "me gustan los corridos y toda esa música mexicana que tras sus canciones todavía tiene muchas cosas que decir".

Calamaro manifiesta que el rock en español que toca e interpreta en estos días no ha variado mucho en matices musicales en comparación al que tocaba por los años 80, pero lo que "sí ha cambiado son los temas de mis discos, ya que soy un artista intelectual, preocupado por lo que sucede en mi país y el resto del mundo, a quien se le hace difícil escribir una canción dejando a un lado la función del pensamiento político y social".

"Las noticias que escuchamos en la radio, que vemos por la televisión o que leemos en los periódicos no reflejan totalmente la realidad de los que está sucediendo", recalca el artista. "Tampoco [las noticias] son tan influyentes como las palabras de las canciones de la música rock. Y, lamento, que la revolución tecnológica nos está complicando y nos va a complica mucho más las cosas a los músicos".

Sostiene que los avances del internet están limitando la creatividad y las oportunidades económicas a los artista. "En Argentina, por ejemplo, donde cada cinco años tenemos una crisis económica y social, las cosas se nos ponen cada vez más difíciles. Y, a nivel social, este avance tecnológico, cuando menos nos demos cuenta, va hacer que tengamos unas vidas menos interesantes, que hablamos menos, que leamos menos, que nos relacionemos menos con la gente".

Entrando al tema del estado de salud de su gran amigo y colega de muchos años Gustavo Cerati —quien se encuentra en estado de coma desde hace más de un año desde que sufrió un accidente cerebrovascular después de presentar un show en Caracas, Venezuela—, Calamaro cambia el tono de su voz y dice: "A pesar de la nostalgia que me causan las guerras, los tsunamis y la gente que se muere de hambre en esta época, cuando le pasa algo así a un compañero de la intimidad como Cerati, es inevitable la reflexión profunda. Así, que de momento me confirmo como un hedonista ético".

Agrega que por situaciones como ésta hay que vivir la vida cada minuto con intensidad; como "si fuera una fiesta salvaje, donde no hay que hacer lo que no queremos hacer y tratar de darnos todos los gustos".