Con este triunfo, Los Pumas se recuperaron de la derrota 9-13 sufrida en el compromiso inaugural ante Inglaterra y ostenta, provisoriamente, la segunda colocación de la zona, con 6 puntos.

El próximo encuentro del quince albiceleste será el domingo 25 del corriente ante Escocia (líder del grupo con 9 unidades), en la ciudad de Wellington.

Los Pumas quedaron muy cerca de repetir la diferencia que le habían sacado a Rumania (50-3) en el anterior enfrentamiento entre ambos en una Copa del Mundo, producido en Sydney 2003.

Argentina ejerció una clara supremacía desde el comienzo. Con un juego colectivo prolijo, en el que predominó la circulación eficaz del balón, a partir de una sólida labor de Nicolás Vergallo, el quince albiceleste provocó, de inmediato, notorias deficiencias en el sector defensivo del combinado europeo.

Así, ya a los 2 minutos, el combinado argentino estuvo a punto de abrir la cuenta, pero el pateador rosarino Rodríguez Gurruchaga falló un penal que asomaba sencillo.

Pero dos minutos más tarde, el apertura Santiago Fernández apoyó la pelota en el ingoal adversario y la endeble resistencia rumana quedó al descubierto.

Después de una pelota ganada en lo alto por Gonzalo Camacho, Los Pumas obtuvieron su segundo try, a los 8 minutos, por una buena intuición del santiagueño Juan Manuel Leguizamón.

Una posterior conversión de Rodríguez Gurruchaga entregaba una pizarra de 14-0, resultado que ya parecía sentenciar el rumbo del partido.

Rumania descontó por intermedio de un penal de Dimofte, pero el salteño Juan Figallo volvió a sacar provecho de las grietas defensivas de los rumanos y apoyó a los 20 minutos.

El fullback Lucas González Amorosino se animó a llegar hasta el fondo y también convirtió a los 28 minutos, dejando el marcador con un claro 26-3.

Minutos más tarde, en la única desconcentración de esos 40 minutos iniciales, el elenco europeo llegó al try, a partir de una corrida de Ionel Cazan, que achicó las cifras a 26-8.

El segundo período entregó una cara distinta del partido. Argentina continuó presionando y jugando en campo rival, aunque Rumania mostró un orden defensivo que no había exhibido en la primera parte y se erigió en un rústico adversario que impidió el progreso `Puma`.

Entonces, el ritmo se volvió anodino y los cambios empleados por el técnico Phelan intentaron proporcionar rodaje y minutos a jugadores que todavía no habían sido utilizados como, por ejemplo, el cordobés Genaro Fessia.

Apenas sendos tries de los ingresados Juan Imhoff y Fessia sacudieron la monotonía de un segundo período que estuvo de más.

Los Pumas regularon y se quedaron con un amplio triunfo que tonifica, que entrega punto bonus por el hecho de haber anotado más de cuatro tries y que levanta el ánimo de cara al decisivo choque próximo ante Escocia, el adversario con el que, hipotéticamente, se peleará por el segundo lugar del grupo.