El encuentro comenzó con Murray rompiendo el servicio en el primer juego de un Ferrer. El alicantino, a diferencia de otras finales en las ha jugado de forma más conservadora, salió a atacar desde el primer minuto al escocés, que aguantó el chaparrón de una forma extraordinaria.

Con 5-5 en el marcador y saque para el español, Murray ha logró dos puntos consecutivos. A partir de allí, Ferrer no supo mantener la calma y, tras una doble falta, propició la rotura de servicio en favor del británico. Murray aprovechó el regalo y cerró el set 7.5

Ferrer estaba noqueado. De nuevo, Murray, en el primer juego de la segunda manga rompió el servicio del español. Ni la cabeza ni las piernas han acompañaron al español que ha visto como el escocés se escapaba en el marcador. Sin embargo, si hay algo que caracteriza a Ferrer, es su fuerza y su garra y en ningún momento ha dado la final por perdida.

Pero una nueva rotura de servicio por parte del campeón de la triada asiática -Bangkok, Tokio y, ahora Shanghai – terminó con el sueño de Ferrer, que se  vió impotente, primero ante la gran defensa de Murray y después ante su propio cansancio.

La siguiente cita de Masters será en el mes de noviembre, primero en París, y más tarde en Londres, en el Torneo de Maestros. Veremos si Murray continúa con esta magnífica racha – de los últimos 26 partidos sólo ha perdido uno – o si, por el contrario, vuelve la hegemonía de Djokovic.