Federer, quien desde mañana será el número tres del mundo, con esta victoria en el Masters acumuló su trofeo número 70 desde que ganó el primer título en el 2001.

"Es maravilloso, estoy muy feliz", indicó Federer al momento de sellar el triunfo. "Creo que tendrás una gran temporada el año próximo, todo lo mejor para tí, Jo (al referirse a Tsonga)", añadió el ex número uno del ránking del ATP.

Con el tercer triunfo sobre Tsonga en tres semanas el suizo sumó hoy su decimosexta victoria consecutiva, según consignó un despacho de la agencia alemana de noticias DPA.

Federer no pierde desde el 10 de septiembre, en aquella semifinal del US Open en la que no supo aprovechar dos match points frente al serbio Novak Djokovic.

Desde entonces el suizo sumó dos victorias en la Copa Davis ante Australia y los títulos de Basilea, París-Bercy y el Masters.

La defensa del título que Federer había ganado en 2010 sobre el español Rafael Nadal en la final se cerró hoy de manera impecable, con cinco victorias en la semana para quedarse en solitario con el récord de trofeos en el torneo: ya son seis, uno más que los cinco del checo Ivan Lendl y del estadounidense Pete Sampras.

La de hoy era la final número 100 en la carrera de Federer, de 30 años, y el seis veces campeón de Wimbledon no dudó hasta que dispuso de match point con ventaja de 5-4 en el segundo set.

Su derecha era implacable, su revés, una garantía, su actitud, una clara muestra de la que necesita para luchar en 2012 por recuperar ese número uno que Nadal le quitó en 2010 y que ahora está en manos de Djokovic.

Federer logró su octava victoria en 11 enfrentamientos con Tsonga (número seis del mundo), que cayó así por tercer domingo consecutivo con el suizo, implacable en la final de París-Bercy y ocho días antes en el partido inaugural del Masters.

Además de llevarse 1.630.000 dólares y 1.500 puntos para el ranking de la ATP que le permiten recuperar el tercer puesto que perdió el mes pasado a manos del escosés Andy Murray, Federer cerró un 2011 complicado para él con la confianza al máximo, a pesar de que es la primera temporada desde el 2002 en la que no ganó al menos un torneo de Grand Slam.

Confianza que hoy sólo flaqueó cuando dispuso de una ventaja de 5-4 y su servicio para rematar el partido en el segundo parcial. Allí se esfumó el primer servicio del suizo, que quedó 0-40 y permitió la reacción de Tsonga.

El tie break, en el que dispuso de una ventaja de 5-4 y dos servicios, lo vio flaquear nuevamente, porque falló una derecha para quedar 5-5. Pero un ace lo situó match point, situación que Tsonga conjuró con una furiosa derecha invertida.

Un minuto más tarde el francés apretaba el puño porque el segundo set estaba en su bolsillo.

El set final, tenso y sin puntos lucidos, vio a Federer más frío que el francés y capaz de quebrar para situarse 5-3.

Esta vez no perdonó, para definir en la red con una volea de derecha antes de que a sus ojos, una vez más, asomara algo muy cercano a lágrimas de felicidad.