Así, Argentina aseguró el match disputado en el Belgrado Arena por 3-1, y obtuvo el derecho de enfrentar como visitante a España en la final de la Davis, entre el 2 y el 4 de diciembre.

Para la anécdota quedó el posterior triunfo de Tipsarevic frente a Mónaco por 6-2 y abandono en 24 minutos, que cerró la serie con un 3-2 para el elenco capitaneado por "Tito" Vázquez.

Finalmente, las victorias del viernes de David Nalbandian frente a Victor Troicki y de Del Potro ante Janko Tipsarevic fueron fundamentales para forzar la presencia en la última jornada de un Djokovic con dolores en su espalda y costillas.

Es que Serbia debía obtener obligatoriamente un triunfo en el cuarto punto para defender su invicto como local y seguir con aspiraciones de revalidar el título conseguido en 2010, y por ese motivo debió recurrir a su as de espadas, disminuido físicamente.

Sin embargo, las cosas no le resultaron sencillas a Djokovic, que peleó no sólo contra los constantes dolores sino con un Del Potro parejo e inspirado.

Había sido hasta el momento del abandono del serbio una actuación por demás destacada del tandilense, quien mostró en todo momento una gran solidez para aguantar a un Djokovic que por no estar en plenitud física (y demostrarlo con numerosos gestos a lo largo del set) no dejaba de ser el número uno del mundo jugando en su propia casa.

De esa manera, después de que ambos mantuvieran el servicio, Del Potro llevó el set inicial al tie break, en el que dilapidó una chance de cerrarlo con una derecha mal jugada, pero que liquidó inmediatamente forzando el error de "Nole".

En el arranque del segundo parcial, Del Potro se hizo fuerte con su servicio, quebró en el segundo game y confirmó esa ruptura en el tercero, quedando 3-0 arriba. Pero en la reanudación, Djokovic pegó de derecha forzado y el grito fue clara muestra de que el dolor le iba a impedir continuar el encuentro.

Después de unos segundos en el suelo del Belgrado Arena, Djokovic pudo levantarse con la ayuda de integrantes de su equipo, pero sus esperanzas de poder empardar la serie ya habían quedado por el piso, con su caída consumada por retiro en poco más de una hora y media de sufrimiento para el serbio.

El elenco argentino, entonces, obtuvo así el derecho de jugar a principios de diciembre su cuarta final de Copa Davis, en la cual intentará por fin ganar una "Ensaladera de plata" que hasta aquí le fue esquiva.

Precisamente, en la última oportunidad que tuvo de alzarla, fue España, próximo rival y equipo al que Argentina nunca pudo vencer en tres enfrentamientos, quien dio el golpe en el cemento de Mar del Plata y, sin Rafael Nadal, se quedó con un título que parecía propio.

Ahora será tiempo de revancha para el elenco argentino, pero sobre todo para Del Potro y Nalbandian, únicos sobrevivientes de aquel equipo de 2008 que cayó en el Polideportivo Islas Malvinas.

La nueva cita ante los ibéricos tiene varios escenarios posibles, aunque todos bajo techo, tal como indica el reglamento de la ITF.

Valencia y su Velódromo Luis Puig con capacidad para 14 mil espectadores, aparece como la principal candidata a albergar la final, aunque La Caja Mágica, la Plaza de Toros de Vistalegre y el Palacio de los Deportes, todos en Madrid, aparecen como escenarios alternativos.

Elogios para Del Potro

"Creo que nunca en mi carrera no he visto a nadie sacar tan bien como él hoy. No lo pude controlar. Y me pregunto si le hubiera podido ganar si hubiera estado al cien por cien", sostuvo Novak Djokovic,  el número uno del mundo.

Lloró desconsoladamente tras el 0-3 del segundo set, en el no va más, dejando a todo el Belgrade Arena en silencio, pero con el correr de los minutos entre los lamentos propios lanzó los mejores elogios para su rival de hoy, el tandilense Juan Martín Del Potro.

Minutos antes, el argentino también lloraba. Había un sabor agridulce en la clasificación a la final: "Novak es mi amigo", había dicho el tandilense cuando Nole dejaba la cancha con un vendaje y hielo en la zona costal.

"Estoy triste y decepcionado por todo lo que paso. Sabía que no estaba totalmente preparado para el partido, que podía agravar la lesión, pero con el apoyo del equipo la última decisión fue mía. Pensábamos tenía más posibilidades de ganar a Del Potro que Troicki. Lo intenté, pero Juan Martín fue excelente", confió Djokovic.