Cerca de las 7 de la mañana de Sevilla (3 de la madrugada en Argentina), autoridades de la ITF sorprendieron al golpear las puertas de las habitaciones de Nalbandian, Del Potro y Mónaco y los sometieron a un sorpresivo control antidoping, a un día del inicio de la final de la Copa Davis entre España y Argentina.

Los inesperados controles generaron gran malestar en la delegación, ya que los realizaron muy temprano y el día previo al inicio de la serie.

Consultado sobre lo sucedido, Vázquez reconoció que son "reglas internacionales" y deben acatarlas, aunque admitió que le molestaron las formas, porque "era un día de descanso".

"Hoy era un día de descanso y casi no lo hemos tenido. Los despertaron muy temprano, me parece un poco fuera de lugar, podrían haberlo hecho el día anterior o esperar un poco. Son decisiones de los responsables y a veces pasan cosas así", dijo, Vázquez, molesto.

Por su parte, y también visiblemente ofuscado por la manera en que se realizaron los controles, Del Potro prefirió señalar que "son cosas que pueden pasar" e inmediatamente remarcó que no quería "hablar del tema".

Hasta la estrella española Rafael Nadal dio su parecer, al señalar que a ellos no los perdonan "jamás", y les hacen "controles todas las semanas".

"Todos queremos un deporte limpio y gracias a los controles por suerte lo tenemos. Es algo que se ha intensificado mucho, pero lo que no comparto son las formas en las que se hacen", concluyó Nadal en conferencia de prensa.