Correcto en lo grupal, el conjunto argentino se destacó principalmente en lo individual. Lionel Messi se pareció mucho al Messi del Barcelona y cortó la racha de más de dos años sin goles oficiales. Gonzalo Higuaín demostró una vez más que la Selección tiene 9 para rato y marcó por triplicado para allanar el camino. Y Ángel Di María, con sus constantes subidas por izquierda, se afirma como una muy positiva alternativa a la hora de crear juego y asistir.

Si bien la actuación del equipo de Alejandro Sabella casi no exhibió fisuras y la victoria nunca estuvo en riesgo, volvieron a aparecer algunas fallas defensivas similares a las que se vieron en la pasada Copa América. Humberto Suazo fue imparable para los centrales argentinos y los laterales –tanto Pablo Zabaleta por derecha como Marcos Rojo por izquierda- quedaron a media agua, atacando poco y dejando dudas en la marca.

El equipo argentino también se vio muy favorecido con las constantes fallas chilenas. De hecho, la apertura del marcador llegó por una de ellas. Tras un tiro libre desde 30 metros pésimamente ejecutado por Waldo Ponce, la selección elaboró un contraataque letal con una muy buena escapada Di María por izquierda, que cruzó un pelotazo exacto para el pique de Higuaín y el derechazo letal del delantero del Real Madrid para vencer a Claudio Bravo y sacar la primera ventaja.

Con el resultado a favor, Argentina basó su recuperación en Rodrigo Braña –de correcto partido- y Ever Banega, mientras que el tridente de ataque Higuaín-Messi-Di María se encargó exclusivamente de la fase ofensiva.

A los 35, Pablo Zabaleta cortó una salida de Jean Beausejour y cedió hacia el medio para Higuaín, quien rápidamente asistió a Messi. El delantero del Barcelona sólo tuvo que puntearla para ampliar la diferencia.

Chile llegó con verdadero peligro recién a los 42 minutos de la etapa inicial, cuando Matías Fernández asistió a Humberto Suazo, quien dentro del área pasó entre tres oponentes y definió cruzado, pero con pequeño margen de error.

El inicio de la segunda mitad fue un calco al comienzo de la primera. Argentina, otra vez a pura contundencia, amplió la ventaja en una de sus primeras excursiones al arco chileno. A los seis minutos, Messi cedió para Di María y el zurdo del Real Madrid puso un pase preciso para la entrada de Higuaín, quien –apenas adelantado- resolvió de zurda para poner el 3-0.

Así como el equipo argentino aprovechó los errores de la “Roja” para marcar, la visita hizo lo mismo para llegar al descuento. Braña tuvo un fallido despeje dentro del área y Mariano Andújar rechazó con los puños. La pelota, en cambio, cayó en los pies de Valdivia, quien habilitó a Matías Fernández para poner el 3-1.

El gol chileno pareció revivir al conjunto argentino, que creció el juego asociado y liquidó el partido con otra combinación de su tridente. Messi atoró en la salida a Bravo, a los 17, la pelota rebotó en su cuerpo, y luego de combinar dos veces con Higuaín el Pipita marcó el cuarto tanto nacional.

Con todavía media hora de juego por delante, el equipo nacional ya tenía resuelto el partido. Por eso, los restantes minutos trascurrieron entre la intrascendencia y el cuidado de la pelota por parte del conjunto argentino, que comenzaba a pensar el duelo del próximo martes ante Venezuela. El primer paso ya estaba dado…